Artículo de Carles Sans Opinión Basado en interpretaciones y juicios del autor sobre hechos, datos y eventos

¡Vámonos 'pal' pueblo!

2
Se lee en minutos
Huelga de transporte: camioneros cortan la Ronda Litoral en Barcelona.

Huelga de transporte: camioneros cortan la Ronda Litoral en Barcelona. / CAPTURA VÍDEO EFE

Embotellamiento en la Gran Vía, circulo con mi moto e intento encontrar espacio entre vehículos para ir avanzado poco a poco. Imposible. Me incorporo del asiento, alargo el cuello todo lo que puedo con la intención de ver el motivo del monumental atasco. No veo nada. El semáforo se pone verde, luego rojo, otra vez verde y aquello no avanza. Seguramente, pienso, la manifestación de transportistas será la causa de este tapón, o tal vez los agricultores quejosos por la situación límite del campo. Me pongo en la fila de la izquierda y lentamente se pone a avanzar la fila derecha, con dificultades consigo reincorporarme a la fila de la derecha e inmediatamente empieza a moverse la izquierda.

Entretodos

Publica una carta del lector

Escribe un post para publicar en la edición impresa y en la web

Noticias relacionadas

Empiezan a sonar las bocinas de los coches. Un estruendo que suele servir de poco, salvo crispar aún más a todos los que frustrados que se desahogan apretando el botón. En estos casos la escandalera es tal que los propios conductores deciden escandalizar a intervalos, es decir, ellos mismos se angustian del alboroto y paran. Me quedo bloqueado y pegado a un autobús. La mirada me queda justo a la altura de la ventanilla, así que veo a con claridad a todos los pasajeros. La mayoría andan absortos en sus pantallas del móvil. Nadie habla, nadie comenta nada, todos viven hipnotizados por la tecnología.

A mi izquierda, un taxista me mira y me dice con un ademán de indignación. “Manda cojones, Barcelona se ha puesto imposible entre la Colau y que cada día hay gente cortando las calles, aquí ya no se puede trabajar. Me vuelvo al puto pueblo del que vine.” En estos casos es aconsejable dar la razón, aunque sea asintiendo con la cabeza y poniendo cara de muñeco sin vida, o sea, una cosa neutra que al hombre la ayude a tranquilizarse, y que tú puedas escabullirte al mínimo resquicio que se presente. Tiene gracia que el taxista se quejara de gente que corta el tráfico, como si su colectivo no lo hiciese nunca. Días más tarde me entero de que Barcelona encabeza la lista de ciudades congestionadas de España y que los conductores se pasan el 29% más de tiempo en atascos, ¡vámonos pal pueblo!