Los Juegos desde el sofá

Max, la voz de 3zzz

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Caeleb Dressel celebra eufórico su medalla de oro en la final de los 100m estilo libre de los Juegos olimpicos Tokyo 2020

Caeleb Dressel celebra eufórico su medalla de oro en la final de los 100m estilo libre de los Juegos olimpicos Tokyo 2020 / DPA vía Europa Press (DPA vía Europa Press)

Yo soy un amateur en esto de observar la tele. Para mi quisiera yo ese bloc, con espiral, tamaño camión, que tiene el maestro Ferran Monegal en el que lo anota todo, todo. No se le escapa ni una.

Me había despertado a las 04.20 horas para no perderme la final de los 100 metros libres en la que ese pedazo de norteamericano, de cintura de bailarina, espalda, hombros y brazos como los de ‘Hulk’, llamado Caeleb Dressel, de 24 años, pulverizaba el récord del mundo demostrando que era más o casi tanto como Johnny Weismuller, Mark Spitz o Michael Phelps cuando, de repente, haciendo zaaping, me tropecé con la maravillosa y enternecedora historia de la nadadora siria Yusra Mardini, que no se clasificó para la final de los 100 metros mariposa pero que da igual porque salvó, cuando huía con su hermana de la guerra (ella compite en el Equipo Olímpico de Refugiados), de morir ahogados a un montón de compatriotas cuando cruzaba en un bote el Egeo entre Turquía y Grecia. Ella, su hermana y dos más, que eran los únicos que sabían nadar, fueron el motor y sus ocho piernas las hélices de ese bote hasta llegar a la orilla. Busquen la historia.

Hola, aquí Australia

En esas estaba yo, viendo como se coronaba Dressel ante otro impresionante tipo, australiano, Kyle Chalmer, de 18 años, oro en Río-2016 en esos mismos 100 libres, cuando me llamó mi amigo del alma australiano, Max Pérez-Torres, que sí es amigo, pero no es australiano, es español, abogado y emprendedor que se ha convertido, desde hace ya más de una década, en una voz de referencia en la emisora mundial 3zzz, la radio étnica y comunitaria más grande de Australia, con programas en más de 60 idiomas.

Max se enamoró de una australiana en España y se fue a vivir a Melbourne y, ahora, conecta al mundo con el deporte. Y, cuando digo ‘al mundo’, me refiero que cada domingo por la mañana estamos hablando una docena (o más) de periodistas desde una docena de rincones del mundo. Elijan el punto del globo que quieran, el que se les ocurra, pues ahí hay un tipo de 3zzz, hablando de sus cosas y deportes. No les engaño: siempre empezamos hablando de Leo Messi.

Titmus-Ledecky, ¡que pareja!

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Max me llamó porque Australia está a dieta, de régimen, esta semana. Nadie come. Todo el mundo para al mediodía para ver el gran duelo EEUU-Australia en la natación. Dressel ganó a Chalmers, sí, pero la gran, la inmensa, la tremenda Ariarne Titmus, de 20 años, que no nada, levita sobre el agua, ya ha derrotado y puesto en cuestión a la aún mítica norteamericana Katie Ledecky, que resucitó en los 1.500 después de que Titmus la venciese en la distancia corta. Eso sí, EEUU suma ya 21 medallas (6 de oro) en la pileta y Australia, 12 (5), pero el duelo tiene a régimen a toda Australia.

Y es que, en Australia, la natación es casi una religión como cuenta Max. “Aquí los niños aprenden a nadar antes, casi, que a caminar. Aquí todo el mundo es socorrista y hasta en los colegios hay competiciones de natación”, dice Max orgulloso, casi un ‘aussies’ más, aunque su foto de whatsapp es Saúl Craviotto y Mireia Belmonte portando la bandera de España.