Librerías Opinión Basado en interpretaciones y juicios del autor sobre hechos, datos y eventos

La asignatura pendiente

Un buen ejercicio de los libreros sería hacer un repaso del fondo y colocar muy a la vista los libros de autores de obra indiscutible que no llegarán al público general por otra vía que no sea nuestras recomendaciones

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Jordi Cussà, en su apartamento, en Berga, en septiembre de 2020.

Jordi Cussà, en su apartamento, en Berga, en septiembre de 2020. / Marc Vila

El calendario no es algo que pueda estirarse hasta donde se quiera y los programas de publicación de las editoriales llegan hasta donde pueden con presupuestos, a veces, ajustadísimos; así que, reconozcámoslo, nunca habrá ni tiempo ni dinero suficiente para tener bien homenajeado a todo el mundo que se lo merece, ni siquiera, y eso es más grave, para tenerlo bien publicado.

Cada vez que un buen escritor se muere de manera, digamos, no sorpresiva (por edad, por salud…), no tardan en salir voces que les reprochan a los responsables de poner a los artistas en el mapa, el olvido al que a veces los condenan: acaba de pasar con Jordi Cussà, igual que hace unos años pasó con Màrius Sampere y, hace unos pocos más, con Francesc Garriga.

Este trío me ha venido a la cabeza de golpe porque estos tres, aparte de compartir el hecho de que eran un excelente narrador, el primero, y dos pedazos de poetas, los segundos, también compartían editorial: LaBreu Edicions.

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LaBreu no es ningún secreto para las librerías, y si Cussà, Sampere y Garriga tampoco lo eran es en gran medida gracias al trabajo de sus tres editores -Ester Andorrà, Marc Romera e Ignasi Pàmies-, que combinan en su catálogo el empeño tanto por el descubrimiento de nuevas voces como por el respeto y la reivindicación de autores que hace tiempo que deberían ser mucho más leídos por todo el mundo y mucho más reconocidos por las instituciones y medios culturales de este país.

Mientras esto último no pase, creo que está en las manos de los libreros hacer un poco de justicia por nuestro lado: un buen ejercicio sería hacer un repaso del fondo y colocar muy a la vista los libros de estos autores de obra indiscutible que no llegarán al público general por otra vía que no sea nuestras recomendaciones. Y si son autores aún vivos, mejor que mejor.

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