Apunte

Lista de espera en la SEPI

Desde el rescate de Plus Ultra, el fondo para empresas estratégicas está como paralizado

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Un avión de Plus Ultra

Un avión de Plus Ultra

¿Recuerdan ustedes que el Gobierno creó un fondo de 10.000 millones para rescatar empresas estratégicas afectadas por la crisis del coronavirus? Es posible que se les haya olvidado porque, desde hace tres meses, no ha habido un solo rescate a pesar de que el listado de peticiones suma más de 4.000 millones de euros, según algunas fuentes. Hasta ahora el fondo solo ha concedido 968 millones. El plazo que el reglamento del fondo otorga para responder es de seis meses, pero puede prorrogarlo. Solo en el sector hotelero, uno de los más afectados por la crisis pandémica, hay varias cadenas pendientes de ese oxígeno para salir de la asfixia.

Desde que estalló la polémica por la concesión de 53 millones a la aerolínea Plus Ultra, envuelta en más oscuros que claros, parece que todo está paralizado. O, más bien, que la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), la encargada de gestionar ese fondo, mira y remira ahora los expedientes sin decidirse. Las malas lenguas dicen que no quieren más disgustos como los que protagonizó la aerolínea que la oposición vincula a la Venezuela chavista, algo que la compañía niega. Entre sus fundadores están dos exdirectivos de la quebrada Air Madrid en 2006. Curioso historial.

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El mecanismo de rescate, creado en julio pasado, ha beneficiado hasta ahora a Air Europa (475 millones), operación que facilitó la compra por parte de Iberia. A esta le siguieron Ávoris (para acelerar la fusión de las divisiones de viajes de Barceló y Globalia, con 320 millones), Duro Felguera (120 millones) y, finalmente, Plus Ultra Líneas Aéreas. Ahí se quedó todo paralizado.

La lista de espera empieza a parecerse a la de algunos sistemas de salud. Y con varios 'pacientes' están en urgencias desde hace meses. Plus Ultra, con unas ventas que no llegan a 100 millones, ya recibió el tratamiento --quizás por el importe que requería--, Celsa Group, de la familia Rubiralta, la mayor siderúrgica de España, con una facturación de más de 4.000 millones, y pendiente de hasta 700 millones, sigue en la sala de espera. Algo no cuadra.