Boicot imaginario

Cotarelo, el último vetado

Las personas con un ego artificialmente hinchado se resisten a creer que, simplemente, lo que tienen que decir es prescindible

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Ramón Cotarelo.

Ramón Cotarelo.

Al final, Ramón Cotarelo salió en la tele, que estaba el hombre en un sinvivir. Está bien que, como buen español reciclado, los lacistas le acaricien a uno el lomo, pero los mimos no alimentan y en cambio salir en el 'FAQS' da para comer caliente una semana. Hacía meses que el tipo suplicaba un ratito en TV-3, señores, por caridad, que más feo es de robar.

–¿Por vosotros me he convertido en un bobo y una caricatura, y así me lo pagáis? –se quejaba el pobre hombre a los lacistas, con toda la razón del mundo.

Él aseguraba estar vetado. Si para el lacismo quien huye de la justicia merece llamarse exiliado, lógico es que quien no interesa a los medios se llame a sí mismo vetado, que queda más fino que decir «lo que yo piense no le interesa ni al tato». Las personas con un ego artificialmente hinchado se resisten a creer que, simplemente, lo que tienen que decir es prescindible. Cotarelo prefiere imaginar una conjura mundial cuyo objetivo es silenciarlo, antes que reconocer que es un don nadie. Sé que no es fácil admitir la realidad, don Ramón, pero si me permite un consejo, empiece por repetirse cada mañana ante el espejo «no me importo ni a mí mismo», y verá cómo le desaparecen de la cabeza las conjuras y boicots.

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Cotarelo se conforma con poco, ser vetado en TV-3 es un veto de poca monta. Puestos a inventar vetos, hay que disparar más arriba. Yo, por ejemplo, según la doctrina Cotarelo, estoy vetado en las principales cadenas, desde la BBC a la CNN, que no me sacan en programa alguno, por no hablar del 'Washington Post', que no me publica un solo artículo. Cierto es que yo no me paso el día lloriqueando como Cotarelo, debería de hacerlo, a ver si tengo suerte.

Bueno, yo no soy nadie, pero mi vecina del cuarto segunda, la viuda que vive con siete gatos, ella sí que puede quejarse con motivo de que también está vetada en TV-3. Además, se parece mucho a Cotarelo, razón de más para elevar la queja hasta donde haga falta. «¿Por qué este señor que pasaría por mi doble, puede salir en el FAQS y yo no?», puede lamentarse con toda la razón del mundo la señora Engracia, a quien, para más inri, Cotarelo ha copiado incluso el estilismo en el vestir. O salen por TV-3 todas las señoras de edad avanzada que parecen Cotarelos –si bien todas más inteligentes que este– o no sale nadie, basta de enchufismo.