DECLARACIONES DESLEALES

Iglesias, enemigo de sí mismo

Se gusta mucho en el papel del político rebelde y transgresor pese a estar en el Gobierno

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Pablo Iglesias en ’Las cosas claras’.

Pablo Iglesias en ’Las cosas claras’. / RTVE

Las insistencia de Pablo Iglesias por agradar a los políticos independentistas, a quien nunca critica, mientras que siempre arremete contra la democracia española, es desconcertante. Lo ha hecho otra vez esta semana en un medio soberanista como el diario 'Ara', y recientemente en el programa 'Salvados' de La Sexta. Es una actitud llamativa por muchas razones. Son impropias de un vicepresidente del Gobierno, que sin abandonar su derecho a la crítica debería medir mejor sus palabras. También porque él sabe que España está considerada en los 'rankings' internacionales como una de las 20 mejores democracias del mundo, por encima de Francia o Italia. Imperfecta, sin duda, mejorable, también, pero nada le permite afirmar que “no vivimos en una situación de plena normalidad política”. Su insistencia en agasajar a personajes como Carles Puigdemont, a quien equiparó con los exiliados republicanos perseguidos por el franquismo, resulta tan infame como incomprensible porque con ello Iglesias no se hace ningún favor. No solo aparece como un gobernante desleal e inoportuno, poniéndose en estos momentos al lado de Rusia, sino como un idiota político, como un enemigo de sí mismo.

 

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El líder de Unidas Podemos podría, si quisiera, orillar determinadas preguntas en las entrevistas que están hechas para dar titulares. Pero le puede más su ego y no se resiste a ser el enfant terrible de la política española. Se gusta mucho en el papel del político rebelde y transgresor pese a estar en el Gobierno. No le importa la demagogia y corre a denunciar que en España no hay plena normalidad democrática porque hay políticos en la cárcel. Lógicamente, pero eso ocurre solo cuando se desprecia la ley y se atenta contra la convivencia. Su actitud no solo es difamatoria, también es torpe. Con esos titulares no ayuda a la candidatura de los comunes que encabeza Jéssica Albiach, cuya campaña se centra en la crítica hacia el des(Govern) independentista y en reprochar a los republicanos que estén dispuestos a pactar de nuevo con un partido de tintes excluyentes, xenófobos y supremacistas como Junts.