26 oct 2020

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LITERATURA

Libros expuestos en una librería de Barcelona, el 22 de abril.

Muchos lectores de poesía

Isabel Sucunza

Pronto vimos que, si bien los compradores de poesía eran menos que los de narrativa, los primeros se movían mucho más. Se movilizaban, de hecho

Hay una sección que no ha parado de crecer desde que abrimos la librería: la de poesía. Cuando empezamos, nos aseguramos de tener un mínimo de todo lo que pensábamos que debíamos tener: habíamos oído mil veces la cancioncita de “la poesía no vende”, y por eso mismo pensábamos que no podíamos fallar en lo básico a los supuestamente pocos compradores que se pasaran por ahí.

Abrimos con solo un cuerpo de estantería lleno de poemarios, cosa que no era nada comparada a los ocho cuerpos de narrativa, con sus correspondientes mesas de títulos destacados, que teníamos también. Pronto vimos que, si bien los compradores de poesía eran menos que los de narrativa, los primeros se movían mucho más. Más que moverse, se movilizaban, de hecho.

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Los poetas tienen la parte escénica mucho más dominada que los narradores. A los actos de poesía, lo comprobamos en seguida, acude gente más variada que a los de narrativa, y por gente más variada quiero decir gente más allá de la familia y los amigos del autor. Estoy generalizando, ya lo sé, pero es que la mayor parte de las veces es así. La explicación es que aquí no se estila hacer lecturas de fragmentos de novelas sino presentaciones de las novelas, es decir, celebraciones porque la novela acaba de salir, y, ¿a quién se invita a una fiesta? A la familia y a los amigos y ya está.

Sin embargo, los poetas leen -excepto Guim Valls, que se dice de memoria a sí mismo (os lo recomiendo mucho, a Guim Valls)- y leer un texto, darle entonación, acompañarlo de gesticulación, marcarle la intención, siempre tiene algo de espectáculo, y es por eso por lo que a los recitales de poesía quien va es el público, no la familia y los amigos nada más. Y el público, ya se sabe, sigue al artista a donde sea, siempre que el artista le guste y la fecha de la lectura le caiga bien en la agenda.

Lo que venía a decir es que ahora, en la librería, tenemos cuatro cuerpos de estantería y una mesa llenos de poesía, porque los lectores de poesía os movéis mucho; y que esta semana, por si vais bien de agenda, hay el festival Barcelona Poesia en la ciudad. Guim Valls estará el domingo a las 20 h en el CCCB.