08 jul 2020

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LA CLAVE

Quim Torra, en el Parlament.

ACN

Catalunya en el túnel del tiempo

Luis Mauri

Una coalición gubernamental quebrada, un 'president' amortizado y en puertas de la inhabilitación y una depresión económica histórica que enseñará su peor rostro en la segunda mitad del año

La pandemia conmueve al mundo. Algunos asuntos parece que hayan cambiado o vayan a cambiar para siempre. Pero hay que tener cuidado: siempre es un concepto absoluto y casa mal con una realidad siempre mutante.

Otros asuntos, en cambio, permanecen varados en el tiempo. Hace cuatro meses, la Generalitat independentista estaba rota y sus socios/adversarios velaban armas ante el combate electoral decisivo por la hegemonía en el campo nacionalista. Una convulsión mundial después, el Gobierno de Torra sigue quebrado de manera irreversible y sus socios/adversarios continúan jugando al gato y el ratón con un adelanto electoral por el que ERC suspira y que JxCat veta. 

En este tiempo, Trump ha dejado de tener asegurada la reelección. El espectro de la derrota frecuenta sus sueños entre más de 100.000 muertos, 40 millones de parados y un país convulsionado por el homicidio de un ciudadano negro a manos de la policía.

En ese mismo tiempo, la Unión Europea ha logrado por primera vez en más de una década conciliar los intereses divergentes del norte y el sur. Bruselas plantea un plan de reconstrucción que incluye 500.000 millones de euros a fondo perdido para los países más damnificados, encabezados por Italia España. Si en la UE nunca hubo lugar para el secesionismo unilateral, con ese dineral sobre la mesa no hay siquiera opción onírica.

También en ese tiempo, al trío de la derecha española se le ha desmandado la voz de Cs. Arrimadas va de regreso a una cierta centralidad sin la cual hoy carece de relevancia en el encuadre político.

Pero el pulso interno independentista mantiene a Catalunya atascada en el túnel del tiempo. Una coalición gubernamental quebrada, un 'president' amortizado y en puertas de la inhabilitación y una depresión económica histórica que enseñará su peor rostro en la segunda mitad del año. ¿Qué puede salir mal?