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La fragilidad común

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Rafa Nadal y Pau Gasol, en una cena en Los Angeles (EEUU).

Rafa Nadal y Pau Gasol, en una cena en Los Angeles (EEUU). / FACEBOOK RAFA NADAL

Este miércoles la radio deportiva nocturna vivió un episodio histórico promovido por dos grandísimos deportistas bajo el lema "Nuestra mejor victoria", la campaña solidaria a través de Cruz Roja por la que Rafa Nadal y Pau Gasol unieron 'El Partidazo', de la Cope, y 'El Transistor', de Onda Cero.

Más allá de lo extraordinario de escuchar juntos a dos grandes comunicadores, Juanma Castaño y Jose Ramón de la Morena, el espacio fue un desfile de enormes deportistas, como los ideólogos Nadal y Gasol, Fernando Alonso, Casillas, Busquets, Carlos Sainz y Sainz jr, Carolina Marín y Ona Carbonell, a los que se sumó un ilustre serbio confinado y futuro residente en Marbella, Novak Djokovic.

Todo negativo

Entre todos los testimonios, el de Nadal reconociendo haber pasado unos días difíciles anímicamente, fue revelador: "Al comienzo de todo las noticias eran tan terribles que se hacía difícil tener ganas de nada", contó Rafa. "Me costaba tener ilusión por levantarme y por hacer cosas que me ayudasen a estar mejor. Estaba todo el día pendiente de la televisión y no había nada positivo, era todo negativo y se me hizo difícil aislarme de todo eso".

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Un relato común a cada uno de nosotros, prueba de que el sentimiento de vulnerabilidad alcanza a todos por igual. También al mejor deportista español de todos los tiempos ¿Quién no se ha sentido así o se siente cada día ante la dureza con la que el Covid 19 nos está castigando? Aquí los éxitos, títulos o reconocimientos o grandeza deportiva no sirven de nada. Ni las grandes casas con jardín o el poder económico. El virus nos pone a todos ante el mismo espejo.

"Soy paciente de riesgo y tomo las precauciones que hay que tener", contó Iker Casillas a unos días de que se cumpla un año de su infarto. "Entiendo que la gente tenga miedo porque yo también tuve esa incertidumbre. El Iker de hace un año no tiene nada que ver con el de ahora. Esto va a cambiar la manera de pensar de mucha gente". El campeón del mundo que levanta la copa en las habitaciones de tantos niños españoles juega este partido con ventaja. Conoció su fragilidad antes del virus.