29 may 2020

Ir a contenido

Día de la mujer

El feminismo puede morir de éxito... y de tontuna

ELISEO TRIGO (EFE)

El feminismo puede morir de éxito... y de tontuna

Carmen Domingo

Incorporar elementos alegres al 8-M está bien, el problema es cuando el formato 'chachiguay' eclipsa la causa

En vísperas del 8-Mdesde los organismos oficiales y de diferentes organizaciones vinculados a las mujeres se suceden todo tipo de convocatorias. Las menos políticas ⎯todavía no he visto ninguna para reivindicar los derechos de las mujeres trabajadoras⎯, las más festivas y folclóricas.

Incorporar elementos alegres está bien, para quitar sobriedad a las luchas, más todavía si queremos llegar y seducir a un sector joven y despolitizado. El problema es cuando el formato 'chachiguay' eclipsa la causa.

De modo que, ante el 8-M, algunas nos invitan a las mujeres a participar en reuniones de 'autocoñocimiento' (a buen entendedor…); se nos comunica un día y una hora para asistir a clases de ¿perreo? feminista (no quiero sacar conclusiones de para qué necesitamos saber hacer un buen 'twerking'), a veces se nos llama personas con vagina y se insta a que nos regalen productos de higiene intima (como en el Domund pero en feminista); en ocasiones se habla de feminismo andaluz (parece que algunas apuntan al caladero nacionalista incluso con el feminismo); en otras se habla de revuelta puteril; otras veces nos encontramos con invitaciones a participar en talleres de costura, para mantenernos fieles a la esencia de mujer (en este caso parece que es más voluntario que cuando la Sección Femenina)...

Entretodos

Publica una carta del lector

Escribe un post para publicar en la edición impresa y en la web

Y todo esto al abrigo de un Ministerio de Igualdad al que solo le falta, entre tarta y tarta, el pequeño detalle de hacer políticas feministas para que nos creamos que está ahí.

No podemos seguir así, porque, amigas, podemos incorporar una batucada al 8-M, incluso hacernos fotografiar junto a 'instagramers' de moda, pero no debemos permitir que se convierta ni el 8-M ni el movimiento feminista en una batucada ni en una fiesta. Debemos centrar todos nuestros esfuerzos en desenmascarar todas las herramientas que utiliza el patriarcado. Necesitamos una política feminista irreductible, pensando en las mujeres y en las trabajadoras, donde haya escucha y entendimiento para solucionar las necesidades de las mujeres.