Editorial

El PSC presenta su alternativa

Miquel Iceta se postula para gobernar con una nueva mayoría que acabe con la división de Catalunya

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La ejecutiva  liderada por Miquel Iceta   escogida por la asamblea se dirige a los asistentes al 14 congreso de los socialistas catalanes 

La ejecutiva  liderada por Miquel Iceta   escogida por la asamblea se dirige a los asistentes al 14 congreso de los socialistas catalanes  / JORDI COTRINA

El 14º Congreso del PSC se ha clausurado este domingo bajo el signo de la unanimidad. Miquel Iceta ha sido reelegido unánimemente como primer secretario y la nueva ejecutiva ha obtenido un 93% de votos favorables, una elección muy distinta de la del congreso del 2016, en la que hubo arduas negociaciones. Esta diferencia es el símbolo de lo que ha ocurrido en el PSC desde el último congreso. Tras la depresión provocada por el desbarajuste final del segundo tripartito, en el 2010, el PSC se vio afectado por la irrupción del ‘procés’ en el 2012 y sufrió un fuerte retroceso y una grave división interna. Sin embargo, en estos últimos tres años, el PSC se ha recuperado hasta situarse como el segundo partido catalán.

La remontada ha facilitado la placidez de este congreso, en el que el PSC se ha presentado como alternativa para gobernar la Generalitat, con una nueva mayoría que acabe con la división de Catalunya en dos mitades. En su discurso de clausura, Iceta lo ejemplificó en dos ideas -nunca engañará a los catalanes y nunca los dividirá-, con objeto de lograr una Catalunya inclusiva que vuelva a ser protagonista principal de la democracia española. Las únicas polémicas del congreso –una interna y dos externas-- fueron desactivadas. La propuesta crítica sobre la inmersión lingüística fue matizada para seguir considerando el catalán lengua vehicular y fue aprobada por unanimidad, con un texto que incluye la acusación a los gobiernos nacionalistas de menospreciar el castellano. Las polémicas externas, la definición de Catalunya como nación y las discrepancias en el PSOE por la negociación con ERC, también quedaron en nada. La primera porque era artificial y oportunista –siempre el PSC ha considerado a Catalunya una nación— y la segunda porque Carmen Calvo respaldó a Iceta y desautorizó a los barones que se habían enfrentado a él. Las negociaciones con ERC seguirán, aunque José Luis Ábalos advirtió a los republicanos de que no pueden poner condiciones fuera de lugar para sacar adelante la investidura porque la verdadera negociación vendrá después.