06 ago 2020

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Una patronal crítica pero propositiva

Política 'km. 0'

LEONARD BEARD

Política 'km. 0'

Anna Cristeto

Foment acaba de presentar un paquete de medidas, acicate para un futuro entendimiento entre gobiernos que permita dar soluciones a una ciudadanía desafecta

A la espera de un Gobierno que aporte cierta dosis de estabilidad a una política española anquilosada. Atentos a cualquier gesto que sugiera avances en el atolladero del conflicto político catalán. Expectante e inquieto, así parece estar una buena parte del empresariado catalán que desea un entorno económico de seguridad y moderación. Ante este escenario, Foment del Treball se ha erigido en una suerte de altavoz contra la parálisis y la ausencia de diálogo, especialmente desde que Josep Sánchez Llibre se hizo con el timón de la patronal catalana hace un año. 

El expolítico alertaba hace unos días de que sin gobiernos estables la situación económica es más delicada que en otros países, más aún sin presupuestos. En España aún están vigentes las cuentas de Montoro y en Catalunya, las de 2017. El escenario macroeconómico español parece haber frenado su deterioro tras varias revisiones a la baja. La desaceleración se desacelera, lo que sería una buena noticia para los círculos empresariales si la inquietud por la política no embadurnara todo a su paso.

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Conscientes de este lastre para la economía catalana y española, representantes patronales apuntan en ambas direcciones para atribuir responsabilidades. Al Govern, por no condenar los cortes y acciones que perjudican a la economía, con la excepción de voces como la de la 'consellera' de Empresa, Àngels Chacón, que se desmarca de boicots. Y al Gobierno de Sánchez, pendiente de que ERC deshoje la margarita, por no recuperar la normalidad institucional. Para la cúpula de Foment, ninguno de los dos ejecutivos “ha puesto las luces largas”.

La patronal catalana emplea un tono severo aunque propositivo. Acaba de presentar un paquete de medidas, acicate para un futuro entendimiento entre gobiernos que permita dar soluciones a una ciudadanía desafecta. Plantea que las infraestructuras estratégicas de Catalunya se gestionen en el territorio, una especie de política ‘km. 0’, mediante una gestión consorciada con las administraciones y la participación de los agentes económicos. Esto afectaría a Rodalies, carreteras, puertos y aeropuertos. Es una idea ambiciosa que pretende compensar el histórico déficit en infraestructuras tantas veces denunciado.

El mundo empresarial tampoco pierde de vista las conversaciones para alcanzar una investidura. Celebran el preacuerdo pero temen un eventual aumento de la presión fiscal. Así se lo transmitieron a Nadia Calviño, a quien pidieron que el programa de gobierno de PSOE-UP les “mime”. En Madrid, algunos círculos empresariales son más reacios a la coalición pese a los mensajes de calma de Moncloa a la vez que desdeñan el papel del PP por no abstenerse. “¿Qué piensa Casado que hará con 88 diputados?”, se preguntaba un directivo descontento con Pablo Casado.

Foros empresariales de Madrid y Barcelona coinciden en la necesidad de encauzar un período de serenidad. Al mismo tiempo, la estabilidad que anhela el mundo económico debe estar al servicio de los ciudadanos, la misma ‘política km. 0’ que tenga en cuenta las necesidades de una sociedad que busque reducir la desigualdad.