ANÁLISIS

Cuerpo, corazón y cabeza

Pau Gasol expresa su objetivo de volver a jugar, pero será muy difícil verle de nuevo en la NBA

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Pau Gasol calienta antes de un partido, en marzo pasado.

Pau Gasol calienta antes de un partido, en marzo pasado. / Efe / Darren Abate

Igual que Los Panchos le cantaron “Alma, corazón y vida” al amor, podrían haber compuesto otro bolero para el deporte con cuerpo, cabeza y corazón, que casi nunca se ponen de acuerdo para sincronizar relojes a la hora de pasar página, de cerrar etapas. Cuanto más grande se ha sido en una práctica deportiva más complicado resulta acompasar el frenado y elegir una conclusión o capítulo final, antes de detenerse.

Portland Trail Blazers ha rescindido su contrato con Pau Gasol Pau Gasol porque existía una cláusula según la cual el contrato de un año dejaba automáticamente de ser garantizado si Pau no podía jugar en 15 partidos consecutivos del equipo de Oregón. En cuanto los Blazers alcanzaron esa cifra de partidos disputados se acordó la rescisión. Además el equipo de Portland tiene dos pívots más, Nurkic y Zach Williams, lesionados de larga duración y con la baja de Pau Gasol dejan un espacio para poder incorporar a otro jugador. Ya están contemplando a veteranos sin equipo como Joakim Noah o Amir Johnson.

Hasta los 38 años Pau Gasol ha jugado con facilidad, con la fluida habilidad que siempre le ha caracterizado en una carrera de auténtico referente mundial e histórico de este deporte. Esa combinación de talento natural y morfofisiología junto a su inteligencia para desenvolverse en la pista y para conducirse fuera de ella construyeron una carrera impoluta, ejemplar y longeva. Porque con 34 años fue all-star y elegido en el segundo mejor quinteto de la temporada en la NBA y con 35 fue otra vez all-star y MVP del Eurobasket.

Sin embargo, en el inicio de la temporada 18-19, Pau empezó a perderse partidos con los San Antonio Spurs, consecuencia de una lesión en el pie izquierdo de la que no se supo demasiado hasta que su entrenador Gregg Popovich revelara un buen día ante unos cuantos periodistas que Pau había sufrido una fractura por estrés en el pie. Gasol regresó menos de dos meses después para jugar, al inicio de 2019.

Lesión de retirada

De los primeros 52 partidos de la temporada se perdió 26 y se llegó a publicar en San Antonio que Pau había pedido salir del equipo en un traspaso. A finales de febrero llegó a un acuerdo de rescisión con los Spurs y fichó inmediatamente por los Milwaukee Bucks, un aspirante al título. Con el equipo de Antetokounmpo solo pudo disputar tres partidos, menos de 30 minutos de juego en total, justo hasta que se anunció la fractura en el hueso navicular de ese pie izquierdo.

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Una lesión similar tuvo en el dique seco a Joel Embiid dos años y medio y determinó la retirada de pívots como Yao Ming, Bill Walton, Brendan Haywood o Curtis Borchardt. Algunos jugadores más pequeños como Kevin Martin o Pondexter redujeron su rendimiento en un gran tanto por ciento después de sufrirla.

En el vídeo del anuncio Pau Gasol expresa la permanencia de su objetivo de volver a jugar. Será muy difícil volverlo a ver en la NBA. El Barcelona surge ahora como opción, ahora que se ha roto la llave de paso de la inversión en baloncesto. Y el currículum de Pau Gasol solo echa de menos dos logros, la Euroliga y el Oro olímpico. Dos objetivos que se dirimen en el 2020, en cuestión de 75 días.