Editorial

Nuevo récord del Manga Barcelona

El salón del cómic y la cultura japonesa muestra su gran vitalidad con la cifra de 152.000 asistentes

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Hace 25 años, en su primera edición, los menos optimistas hablaron de que sería probablemente una moda pasajera. La cifra de visitantes de aquel estreno (apenas un millar de personas en el Sant Andreu Teatre) podía invitar a pensar que se estaba en lo cierto. Pero el paso del tiempo ha puesto las cosas en su sitio. Aquellos visionarios de la primera edición pusieron los cimientos a un salón dedicado entonces al manga, el anime y el videojuego que hoy, bajo el nombre de Manga Barcelona, se ha convertido en la segunda manifestación cultural más importante de la capital catalana.

En la edición que se ha clausurado este domingo congregó a un total de 152.000 asistentes en sus espacios de Fira Barcelona Montjuïc, dos mil más que en la anterior edición. El nuevo récord de asistencia solo queda por debajo de las cifras de convocatoria de un festival de la dimensión del Primavera Sound, que reunió a 220.000 espectadores el pasado mes de junio en el enor me recinto del Fòrum.

El éxito incuestionable del Manga Barcelona se explica por una fórmula que se está revelando imbatible. A un cuidado exhaustivo por todo lo que representan el cómic y la cultura japonesa se une, además, un espíritu festivo y cómplice de todos los visitantes. Porque si el gran nombre de este año ha sido Osamu Tezuka, el considerado 'dios del manga', con una macroexposición en el MNAC (que podrá verse hasta el 6 de enero), también han sido igual de protagonistas esos 152.000 visitantes que viven el certamen como una celebración. Así lo siguen haciendo, por ejemplo, las primeras generaciones de 'otakus' o fans que nacieron con la legendaria serie de animación 'Dragon ball'.

El Manga Barcelona es, por lo tanto, una manifestación –todo un referente en su género– de aquellas que merecen todo el apoyo porque ponen a la ciudad en el mejor escaparate. Que se consiga batir récords de asistentes cuando la ciudad vive una inusual agitación por las tensiones políticas es la mejor demostración de la vitalidad de esta cita de primer orden.