18 feb 2020

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LA CLAVE

Una España atada de pies y manos

Una España atada de pies y manos

Luis Mauri

Los hados demoscópicos están malhumorados. Puede ser que las elecciones del 10-N perpetúen el bloqueo. Aun así, nada será ya igual que antes.La encuesta de EL PERIÓDICO pespuntea un país amarrado a la inestabilidad

Los hados demoscópicos están malhumorados. Puede ser que las elecciones del 10-N perpetúen el bloqueo. Aun así, nada será ya igual que antes.

La encuesta de EL PERIÓDICO pespuntea un país amarrado a la inestabilidad. Una España atada de pies y manos por sí misma. Pedro Sánchez no obtiene rendimiento tras haber sometido al país a seis meses extra de parálisis. Conserva la hegemonía y la derecha no suma, pero el PSOE iguala o pierde algunos escaños, y sigue dependiendo de Podemos y los independentistas para intentar una precaria mayoría. Puede aspirar a que Pablo Casado le facilite la investidura, sí. ¿Y después, qué? Después, Babel.

Pablo Iglesias resiste bien la discreta irrupción de su némesis, Íñigo Errejón. El bloque de izquierda queda como en abril, pero muy malherido por la desconfianza mutua. En breve se estudiará en las universidades el fiasco de primavera-verano de Sánchez e Iglesias. ¿Fracaso accidental o inducido? ¿Decidió Sánchez quebrar a Iglesias como primera fase de la operación Rescate del Bipartidismo? ¿Pecó el líder de Podemos de exceso de soberbia y defecto de política al rehusar la última oferta? ¿Hasta dónde llegó el dinero para impedir el acoplamiento de la izquierda? ¿Creyó Sánchez que la baraka la tenía concedida a perpetuidad?

El harakiri de Rivera

Muchos socialistas nunca compartieron el altísimo riesgo que suponía volver a las urnas. Los resultados de abril brindaban además a Sánchez la posibilidad de formar una mayoría alternativa basculando hacia la derecha. Esa vía la cegó Ciudadanos. Ahora, el sondeo deniega de entrada esa posibilidad: Albert Rivera se ha hecho el harakiri y yace exangüe. Si este pronóstico se confirma, al líder de Cs solo le queda el mutis final…, o un intento desesperado de redención sumando su resto al bloque de izquierda, lo cual hoy se antoja inverosímil.

Pablo Casado sale reforzado, sobre todo ante el PP. Ya no deberá pasar cuentas por el descalabro de abril. Hoy, la situación en bien distinta: ha logrado invertir la tendencia e iniciar la remontada.

Un fragor sombrío completa el marco. El populismo ultramontano puede hacerse con la tercera posición gracias a la sangría de Cs. Es el galope iracundo y funesto que se escucha en toda Europa. También en Catalunya.