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EL ARTÍCULO Y LA ARTÍCULA

Año 1 a.d.u.

Año 1 a.d.u.

Juan Carlos Ortega

Le voy a proponer un sencillísimo experimento. Reste el número 1 al año de su nacimiento. ¿Ya lo tiene? Bien, ahora entre en internet y busque fotografías de ese año. Podemos llamarlo 'Año 1 antes de usted', o en forma abreviada 'Año 1 a.d.u.'

No le será difícil encontrar esas fotos realizadas antes de su nacimiento. Puede ayudarse de los diarios de la época, por ejemplo. En seguida tendrá varias para elegir. En ellas verá cielos (en color o en blanco y negro, dependiendo de su edad), aceras, semáforos, personas, nubes, animales y, en general, cualquier cosa fotografiable.

Deténgase en cualquiera de ellas, la que más le guste, y piense en el gran misterio que supone que usted, cuando se tomó esa foto, no estaba en ninguna parte. Ni vivo ni muerto. Simplemente no estaba.

¿Increible, verdad? Ni rastro de usted, pero el cielo ya tenía nubes, y las farolas proyectaban luz y los árboles, sombra. Observe a cualquier persona que aparezca fotografiada. En su cabeza había problemas, proyectos, intereses, dudas, tonterías y maravillas. El mundo funcionaba sin usted.

Cuando los rayos de luz incidieron en la objetivo de la cámara que tomó esa foto, este país era ya un poco como es ahora, y en el mundo existía la mayoría de las grandes ideas que han levantado o hundido a la humanidad. Einstein ya había desarrollado sus dos teorías de la relatividad, Chaplin había filmado obras maestras y la música más impresionante del mundo ya había sido compuesta.

Todo eso, sin su ayuda. Todas esas maravillas, sin usted.

Siga observando esa foto, y cuando se canse, busque otra. Observe las pareces de los edificios. Ya habían sido levantados sin su ayuda. Cientos de miles de hombres y mujeres habían ideado formas de vencer la fuerza de la gravedad para construir casas que permanecieran años y años en la misma posición. Otros habían desarrollado ideas magníficas para descansar dentro de ellas: colchones, mesitas de noche, luces para leer, taburetes comodísimos, sofás, cristales, ventanas aislantes del ruido.

En el 'Año 1 a.d.u.', el mundo podía haber seguido funcionando de maravilla sin usted, pero 12 meses después usted nació. Primero gateó, luego empezó a caminar, fue al colegio, se hizo mayor, y empezó a tener una opinión de usted mismo que, tal vez (y perdone la osadía) es algo exagerada. ¿Por qué? Porque un buen día creyó que usted era importante, que sus opiniones sobre las cosas eran magníficas. Y empezó a cuestionarlo todo: lo que se hizo antes, en esa época que reflejan las fotografía que acaba de encontrar en internet. Es comprensible; usted era joven. Luego creció, se hizo mayor y, aunque empezó a valorar el trabajo de los que le precedieron, aún queda en usted un poco de esa sensación adolescente que le obliga a pensar que sin usted y los suyos las cosas no pueden ir del todo bien.

Pero vuelva a mirar esas fotos. Es duro, pero hágalo. El mundo funcionaba sin usted, y si un capricho del destino no hubiera provocado su nacimiento, podría haber seguido funcionando sin su presencia, y sin la mía, y sin la de aquellos que usted tanto valora.

Mirar fotos del 'Año 1 a.d.u.', es el mejor baja-humos del mundo. Cuando tenga ataques de soberbia, hágalo.