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Editorial

El PSC se cuela en la batalla de BCN

Collboni se encomienda al 'efecto Pedro Sánchez' para apurar sus posibilidades de ser la lista más votada

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El Periódico

Jaume Collboni, en un acto de campaña en el distrito de Les Corts.

Jaume Collboni, en un acto de campaña en el distrito de Les Corts. / JORDI COTRINA

Aunque las encuestas otorgan el papel de favoritos a Ernest Maragall (ERC) y Ada Colau (Barcelona en Comú), los socialistas no dan por perdida la batalla de Barcelona. Hay algunas circunstancias que abonan su optimismo: el buen resultado del PSC el 28 de abril (subió 90.000 votos en la ciudad con relación al 2016) y la prolongación del 'efecto Pedro Sánchez'; siempre que el PSOE gobierna en Madrid los socialistas catalanes se benefician de ello. Para que esta repercusión no se diluya, el presidente del Gobierno y hasta siete ministros participarán en la campaña de Jaume Collboni, algunos por duplicado o triplicado. También contribuyen a la esperanza socialista otros factores: el deterioro que se observa en el electorado de Ada Colau, con un tercio de sus votantes descontentos, según el PSC, y la derechización de Cs, lo que, pese a la estrategia más matizada de Manuel Valls, deja al PSC como principal fuerza para cosechar votos en el centro.

Los socialistas, de todas formas, se enfrentan también a algunos inconvenientes: su candidato, Jaume Collboni, bien valorado por su trabajo en el año y medio que gobernó con Colau, tiene un grado de conocimiento muy alejado de los que gozan Colau  y Maragall. Y la historia electoral de la ciudad demuestra que cada elección responde a lógicas distintas, lo que obliga a relativizar el efecto de arrastre de las recientes elecciones del 28-A.      

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El desenlace de la batalla de Barcelona se caracterizará por dos cuestiones: será imprescindible pactar y lo más importante es llegar primero para tener ventaja en los acuerdos sabiendo que, si no los hay, será alcalde el candidato de la lista más votada. El juego de pactos es la vía que se le presenta más cuesta a arriba a Collboni, vistas las perspectivas de PP y Cs en los sondeos, por un lado, y las reticencias, tanto de ERC como de los propios socialistas  al tripartito de izquierdas propuesto por Colau. ¿Puede la lista encabezada por Collboni llegar en primer lugar? Los sondeos la sitúan hasta ahora en tercera posición, pero con pocas diferencias entre los tres primeros. La reciente encuesta del CEO daba prácticamente un triple empate técnico considerando el margen de error de los sondeos. Por eso, ya que los socialistas están convencidos de que Colau hará alcalde al independentista Maragall o viceversa, según quién encabece el escrutinio, el PSC se lanza a por el primer puesto con el recuerdo de la Barcelona triunfante de los gobiernos socialistas y la intención de recoger el voto progresista no independentista.