Ir a contenido

Dos miradas

Miquel Iceta.

ÁNGEL GARCÍA

El rechazo a Iceta, ¿es estructural o formal? ¿Es a la persona, a la simbología o la maniobra?

Imaginemos que Pedro Sánchez actúa con honestidad y piensa que es una buena idea que Miquel Iceta presida el Senado. En su momento, fue reticente a emplear el artículo 155, luego lo apoyó y más adelante no descartó que se pudiera implantar de nuevo. También es cierto, sin embargo, que la derecha que mastica compulsivamente el chicle del 155 contempla la idea como una demostración de la debilidad del PSOE ante los independentistas. Hablan de un muro contra el 155 porque Iceta un día se atrevió a mentar palabras tabú como 'referéndum' o 'indulto'. Sánchez, pues, actúa de buena fe y hace un gesto a favor del diálogo. Imaginémoslo. Pero resulta que no se lo dice a nadie y que da por hecho que Iceta será senador porque no tiene en cuenta el detalle intrascendente del trámite legal en el Parlament de Catalunya. ¿Le habría costado mucho decir que Iceta sería presidente una vez elegido senador y no antes? ¿O pactar con ERC el nombre de Iceta y después activar la cortesía parlamentaria? ¿Lo hicieron?

Entretodos

Publica una carta del lector

Escribe un post para publicar en la edición impresa y en la web

El rechazo a Iceta, ¿es estructural o formal? ¿Es a la persona, a la simbología o la maniobra? Todo el mundo sale ganando, menos los que buscan soluciones efectivas. Este es el drama. Unos, ofendidos por la negativa independentista, hablan de "veto a la convivencia": podrán decir que no ceden en nada. Los otros, contrariados por los hechos consumados del PSOE, se inflaman de retórica patriótica: podrán decir que no ceden en nada. Un triste entremés maquiavélico.