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Contrapunto

Sesión en el Parlament de Catalunya.

ALBERT BERTRAN

El Parlament quiere una banca pública

Salvador Sabrià

La cámara catalana aprobó un programa sorprendente de "grandes consensos"

O la política catalana ha hecho un sorprendente viraje a la izquierda, o la estrategia de algunos partidos para buscar futuros aliados ha permitido que el Parlament haya aprobado unas recomendaciones que no tienen nada que ver con su realidad ni su pasado. En el último pleno de la cámara catalana se aprobó una moción que insta al Govern de la Generalitat a cosas tan alejadas de su práctica hasta el momento como impulsar  "la creación de una verdadera banca pública que ponga en primer plano los intereses de los ciudadanos y no excluya del derecho al crédito bancario a la mayoría, ni a las pequeñas y medianas empresas". Junts per Catalunya votó a favor de este punto, junto con ERC, Catalunya en Comú Podem y la CUP, y los socialistas se abstuvieron. Con la misma relación de votos tiró adelante otro punto de la moción a favor de "la derogación de las dos contrarreformas laborales, ejecutadas tanto por el PSOE de José Luís Rodríguez Zapatero como por el PP de Mariano Rajoy, que solo han fomentado la inseguridad continua como horizonte vital de los trabajadores, han abierto la puerta a la sangría de los expedientes de regulación de ocupación y han desequilibrado la balanza entre los beneficios del capital y el trabajo". Valía la pena reproducir la literalidad de lo aprobado, porque contrasta con el apoyo que en su momento CiU dio a esas reformas, ya fuese con su abstención o votándolas a favor.

El título de la moción es toda una declaración de principios: "Sobre la recuperación de los grandes consensos para hacer que Catalunya avance". Y entre estos consensos, además del citado impulso de una banca pública, se incluye "la exigencia del retorno de los euros prestados para el rescate bancario, mediante el establecimiento de un impuesto a la banca". Otra petición al Govern es que impulse "la prohibición por ley de las puertas giratorias entre la Administración y las grandes empresas que operan en sectores estratégicos". Tiene su guasa este punto, dado que prácticamente todos los partidos tienen destacados dirigentes que han pasado estas puertas con mucha facilidad. Los casos más recientes serían los nombramientos del exlíder de UDC Josep Antoni Duran Lleida y el exalcalde socialista de Barcelona Jordi Hereu como consejeros de Aena, la empresa de mayoría de capital público encargada de la gestión de los aeropuertos españoles. Ojo al dato: este punto de la moción se aprobó sin ningún voto en contra, y con las únicas abstenciones de Ciudadanos. Y también logró salir adelante con los votos afirmativos de la gran mayoría de la Cámara y las abstenciones de Cs y los populares el punto que instaba a Govern a "establecer un cordón sanitario feminista contra la extrema derecha".

Si todos estos "grandes consensos" fueran reales, estaríamos viviendo en un país muy distinto al actual. Lástima que entre las palabras y los hechos haya tanta distancia.