Ir a contenido

Dos miradas

El cómico Toni Albà, en una foto de archivo

CARLOS MONTAÑES (ARCHIVO)

El machismo y la bandera

Emma Riverola

Lo más preocupante es la permisividad con la que tantos han tratado el tuit machista de Albà contra Arrimadas, parecida a la que algunos conservadores dedican al pacto del PP y Cs con Vox

La decisión de ‘Polònia’ de prescindir temporalmente del actor Toni Albà por llamar puta, de forma burdamente metafórica, a Inés Arrimadas no ha gustado a todos. Algunos miembros insignes del ‘procés’, desde el mediático economista Xavier Sala Martín a la inefable Beatriz Talegón, se han sumado a criticarla y a iniciar una llamada, también metafórica, al boicot al programa de TV-3. El economista anunció que ponía ‘Polònia’ en el congelador y Talegón comunicó su predilección por un libro en la noche del jueves.

Entretodos

Publica una carta del lector

Escribe un post para publicar en la edición impresa y en la web

El caso tiene múltiples aristas. Desde los límites de la libertad de expresión hasta la responsabilidad de los medios públicos. A pesar de que Albà no es empleado de TV-3, ya que su sueldo proviene de la productora de Toni Soler, su imagen no puede disociarse de esa televisión. Es evidente que su tuit despreciable mancha la emisión del programa. Y más, no nos engañemos, ante la inminencia del 8-M. También cabe la duda de si la sanción a las opiniones asquerosas debe ser la suspensión de contratos. Entre la impunidad y la severidad del castigo nos jugamos el carácter más o menos abierto de la sociedad. 

Más allá de la decisión empresarial, lo más preocupante es la permisividad con la que tantos han tratado el tuit de Albà, no demasiado alejada de la que algunos conservadores dedican al pacto del PP y Cs con los ultraderechistas de Vox. Al fin, una nueva versión de la capacidad protectora de las banderas. Tapa hasta el machismo más repugnante.