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Punto de no retorno del calentamiento global

Columna de humo en una planta de producción eléctrica por carbón en Baltimore (Maryland).

MARK WILSON (AFP)

2030, fecha límite

Josep Cabayol y Siscu Baiges

Solo quedan 12 años para evitar el fatídico aumento de temperatura de 1,7 grados

En el informe especial del Grupo Intergubernamental de Expertos en Cambio Climático (IPCC) publicado en Incheon, Corea del Sur, el pasado 8 de octubre, destacan cinco ideas sobre el calentamiento global. En el capítulo primero se dan dos datos básicos para situar la amenaza del cambio climático ahora mismo: que en el año 2017 la anomalía de temperatura alcanzó los +1,0 grados centígrados respecto del periodo preindustrial, y que la temperatura crece a un ritmo de 0,20ºC por decenio.

Y del apartado 'D' del 'Summary for policymakers' se extraen tres ideas fundamentales para su interpretación. La primera: aplicar sin restricciones los Acuerdos de París 'no sirve para evitar el calentamiento de 1,5º grados. La segunda: las políticas que los estados firmantes de los acuerdos 'dicen' querer llevar a cabo hasta el 2030 conducen a un incremento de la temperatura de 3ºC a finales de siglo. Y la temperatura continuaría subiendo. Y la tercera: revertir un aumento de la temperatura de 1,7ºC supondría un esfuerzo de captura de carbono económica y técnicamente, tal vez imposible de conseguir. Superar pues los 1,7ºC conduce a un punto de inflexión ahora mismo irreversible.

Es imprescindible
reducir a la mitad, antes del 2030, las emisiones de hace ocho años y llegar a cero en el 2050

El sistema climático goza de una gran inercia que solo se detiene con el paso del tiempo. En consecuencia, los efectos de los gases de efecto invernadero depositados en la atmósfera, perduran, en su máxima intensidad, durante un periodo de 25 a 30 años. En consecuencia la temperatura subirá a un ritmo de 0,20ºC por decenio hasta el 2040 y sitúa la anomalía en +1,5ºC.

Si queremos evitar superar los 1,5ºC de incremento, habrá que reducir a la mitad las emisiones del 2010 antes del 2030 y llegar a cero en el 2050. Contrariamente y para poner un par de 'fatales' ejemplos, en la alianza contra el uso del carbón (Powering Past Coal Aliance) no hay ninguno de los tres principales emisores -China, Estados Unidos y la India- ni Alemania  y no se pondrá en marcha antes del 2030.

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Y en cuanto al resto de combustibles fósiles, ni EEUU tienen ninguna intención de detener la explotación mediante 'fracking', ni los principales productores, en especial Arabia Saudí, países del Golfo y Rusia, dejar de extraerlos. Tampoco ningún país ha expresado su voluntad de dejar de quemarlos: habría que prohibir coches, transformar el transporte, reducir el comercio internacional, limitar el turismodescarbonizar la economía. En cuanto a las inversiones de mitigación relacionadas con la sustitución de las energías fósiles por renovables, no deberían ser menores a 900.000 millones de dólares (795.000 millones de euros) anuales desde ahora y hasta el 2050.

Todo conduce a pensar que, entre el 2040 y el 2050, la temperatura subirá como mínimo otros 0,2ºC y llegará a los fatídicos +1,7ºC, sin capacidad de vuelta atrás según el propio IPCC.

En Catalunya la situación es peor. La temperatura aumenta 0,25ºC por decenio desde 1950, lo que, según datos del Servicio Meteorológico, sitúa la anomalía de temperatura ya por encima de los +1,7ºC. Y peor: desde 1991 el aumento por década es de 0,4ºC, lo que colocará los +2ºC a mediados de la próxima década. Estos datos dan una idea de la situación en todo el Mediterráneo y en gran parte de España. El punto de no retorno está muy cerca.