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Movilidad y globalización

Los retos del plurilingüismo

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Los retos del plurilingüismo

Caterina Sugrañes

Emprender un viaje familiar con diferentes lenguas puede ser un reto de todos, una oportunidad para romper los prejuicios

La movilidad y la globalización demandan cada vez más personas que se sepan comunicar, mover y desarrollar en entornos donde conviven muchas lenguas, culturas y visiones del mundo. El nuevo modelo lingüístico del Departament d’Ensenyament de la Generalitat de Catalunya pide generar hablantes plurilingües que se sepan desarrollar en entornos como los descritos anteriormente.

Ahora bien, ¿qué es el plurilingüismo? ¿Se fomenta solo en la escuela? ¿Y el plurilingüismo en casa? ¿Cómo podemos educar a nuestros hijos e hijas en entornos plurilingües y promover así un bienestar lingüístico que revierta positivamente en la escuela y viceversa?

Una actitud plurilingüe

La competencia plurilingüe se describe como la capacidad de un hablante de interactuar en diferentes lenguas. Una persona plurilingüe utiliza un repertorio de lenguas y puede tener, además, diferentes habilidades en las diferentes lenguas que utiliza o sabe: podemos saber leer artículos científicos en inglés, pero vernos poco capaces de pedir un café en Londres. Además, una persona plurilingüe tiene una actitud plurilingüe hacia las lenguas, una sensibilidad y empatía lingüísticas.

En Catalunya, como en la mayor parte del mundo, se ha adoptado un enfoque de la enseñanza y el aprendizaje de las lenguas basado en la compartimentación: una lengua, un aula. Investigaciones recientes en el campo de la educación, la lingüística y la neurolingüística señalan que, cuando aprendemos una lengua, nos basamos en la que ya sabemos, constantemente haciendo referencias, buscamos recursos lingüísticos en las lenguas ya existentes para aprender otras; existe, pues, una multicompetencia en nuestro cerebro donde todas las lenguas coexisten: tenemos, en esencia, habilidades plurilingües; sin embargo, tanto en la escuela como, a menudo también, en el entorno en general, se nos pide que actuemos de forma monolingüe.

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En los últimos años, la escuela catalana ha apostado por promover la competencia plurilingüe en la escuela resaltando el papel de la lengua catalana como lengua de cohesión y de integración, poniendo el énfasis en un enfoque más plural y menos monolingüe: el tratamiento integrado quiere hacer coexistir las diferentes lenguas curriculares, y las lenguas de origen de los alumnos pasan de ser parte de un mural de bienvenida a ser herramientas beneficiosas para aprender lengua y contenido. Así pues, no es el qué sino el cómo: es el proceso de aprendizaje lo que hay que reconsiderar. ¿Qué pueden hacer las familias para acompañar a los niños en este camino? Generar, en el hogar, un entorno plurilingüe para promover un bienestar lingüístico familiar y tener en cuenta las siguientes premisas:

-Las lenguas se aprenden si se utilizan; por tanto, las lenguas deben verse, palparse, se han de escuchar y se tienen que usar.

 -Cuando aprendemos una lengua nos basamos en las que ya sabemos; por lo tanto, cuando un niño aprende es normal, y es una señal de que está aprendiendo, que haga relaciones entre las diferentes lenguas.

 -Cuando los niños aprenden una lengua pasan por una fase "de silencio", en el que no "hablan" en la lengua que están aprendiendo.

-Frases como: "Me gustan las 'apples'", "'Look, un cat negro'", "Quiero ir a la 'park'" o "Mira, estoy 'salting'" son evidencias de que estamos aprendiendo.
 
-"En inglés dicen mucho más 'please' que por favor, en catalán"; "En inglés y francés caes enamorado, pero en catalán y en castellano, no". Todas estas producciones (auténticas) son ejemplos de competencia plurilingüe, señal de que el estudiante está aprendiendo.
 
-Las frustraciones que muchos adultos manifiestan en relación con la manera en que han aprendido una lengua no deben ser un impedimento para promover un entorno saludable de lenguas: "¿Cómo debo ayudar a mi hijo a aprender inglés si mi inglés es tan malo?"
 

Tenemos, en esencia,
habilidades
plurilingües, pero en la escuela y fuera de ella se nos pide que actuemos
de forma monolingüe

Emprender un viaje familiar plurilingüe puede ser un reto de todos, una oportunidad para romper los prejuicios lingüísticos que uno tiene, un replanteamiento de lo que significa saber una lengua: aprender lenguas puede ser un proceso colectivo que beneficia a todos.
 
Con todo, las iniciativas planteadas pretenden, por un lado, consolidar puentes entre la escuela y el hogar, acompañando a nuestros niños en el viaje plurilingüe de su vida; y, por otro, evidenciar que un enfoque plurilingüe de la enseñanza y el aprendizaje de las lenguas contribuye a hacer la sociedad más plural, integradora, inclusiva y justa. Es responsabilidad de todos.