Ir a contenido

ideas

Carlos Vermut, en San Sebastián, durante la presentación de ’Quién te cantará’

EFE / JAVIER ETXEZARRETA

Autores de voz única

Desirée De Fez

"Es un director con una voz única". Cada vez que un crítico pronuncia esa frase salen corriendo un montón de espectadores. No falla, es así. Esa afirmación suele generar desconfianza y provoca la huida en estampida de parte importante del público potencial de una película. Pero a veces hay que correr el riesgo y utilizarla... y hay que correr el riesgo porque a veces es verdad. Pasa poco, pero detectar en una película una visión personal, original, única e inesperada de las cosas (incluso cuando en la vida real no puedes estar más lejos de ese enfoque) es alucinante. Va más allá de ver una película que te guste, que te parezca buena o sobre cuyo valor haya cierto quórum.

Son pocas las películas que proponen y despliegan algo único e inseparable de su autor

Cada año veo un montón de películas que me encantan, algunas me entusiasman, pero no son tantas (son más bien pocas) las que parten de miradas y lugares (en su sentido más amplio) que no me suenan o no controlo. No son tantas las que trascienden un uso inspirado, incluso brillante y/o innovador, de conceptos, relatos y recursos formales transitados o comunes. Son pocas las que proponen y despliegan algo único, distinto e inseparable de su autor.

El viernes 26 de octubre se estrena 'Quién te cantará', la nueva película de un director con una voz única. Para mí es imposible hablar de Carlos Vermut, su director, sin correr el riesgo que comentaba. Y, aunque ha ido a más, mi fascinación por su mirada y por el enigma de sus películas viene desde el principio, desde que vi por primera vez 'Diamond Flash' (2011), su largo de debut. No todas sus películas me parecen perfectas (aunque es único convirtiendo defectos en virtudes), no todas me gustan igual. Pero en absolutamente todas veo a un autor único, a un director con una visión exclusiva de las cosas: esa realidad raramente suspendida, a la vez reflejo y distorsión del mundo, esa oscuridad indescifrable, esa dimensión esotérica del relato… También detecto a un cineasta enfocado a ampliar, amplificar y permutar un universo propio misterioso y mucho menos referencial de lo que se cuenta (sinceramente, no me parece tan esclavo de Almodóvar). En su caso lo de la voz única no es una muletilla perezosa.