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Editorial

Bofetada en Baviera a la gran coalición

El resultado de los aliados socialcristianos de Merkel es el peor desde los años 50 del siglo pasado

Votantes de la CSU esperan el escrutinio.

Votantes de la CSU esperan el escrutinio. / AP / MATTHIAS SCHRADER

Como pronosticaban todos los sondeos, los aliados de Angela Merkel, la CSU de Baviera, han sufrido este domingo una derrota histórica en este Estado federado, el segundo más poblado de Alemania. Los socialcristianos siguen siendo mayoritarios, con un 37,4% de los votos, pero este resultado equivale a una derrota, ya que es el peor desde los años 50 del siglo pasado, con un descenso de 10 puntos. Hasta ahora, solo una vez había perdido la CSU la mayoría absoluta desde 1962.

El escrutinio confirma la entrada de la extrema derecha de Alternativa para Alemania en el Parlamento regional, con un 10,3% de los votos, donde no estaba hasta ahora, pero los resultados no pueden leerse solo destacando el éxito ultra, sino más bien como una bofetada a los dos grandes partidos que gobiernan en coalición en Berlín, la CDU de Merkel y el SPD, que se hunde en Baviera y pasa a ser la quinta fuerza tras perder 11 puntos y quedarse en el 9,6%. Esta lectura se refuerza con el ascenso de los Verdes, que pasan a ser el segundo partido regional, con un 17,7%, y con la fragmentación del Parlamento, que contará con seis grupos.

¿Cómo se explica este vuelco en un Estado que goza de los salarios más altos y del desempleo más bajo de Alemania, con una tasa del 2,8%? Por dos razones. En primer lugar, porque el voto castiga la política de la gran coalición y sus querellas internas, y puede ser una respuesta a la posición aperturista de Merkel en la acogida de refugiados hace tres años. En segundo lugar, porque el presidente socialcristiano bávaro, Markus Söder, ha dado un giro derechista a su política migratoria y de seguridad que ha conseguido un doble efecto: por una parte, ha legitimado el discurso de la extrema derecha y, por otra, ha provocado la huida hacia los Verdes y otros partidos de los electores moderados de la CSU. Uno de estos partidos, Electores Libres, conservador, que pasa a ser la tercera fuerza, con un 11,4%, puede ser un aliado de la CSU para formar Gobierno, aunque se necesitaría una tercera formación para alcanzar la mayoría. Los Verdes pueden ser esa tercera -o segunda-fuerza.

¿Cómo afectarán los resultados a Merkel? En principio, no son favorables, pero hay que tener en cuenta que el más perjudicado en Berlín puede ser el belicoso ministro del Interior, Horst Seehofer, el antieuropeísta líder de la CSU, que se enfrentó antes del verano a Merkel y amenazó incluso con dimitir y derribar al Gobierno exigiendo más dureza contra la inmigración y contra Bruselas.