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Agresiones sexuales

Asia Argento, en la clausura del Festival de Cannes.

AFP / ALBERTO PIZZOLI

El #MeToo, ¿cosa de mujeres?

Imma Sust

Algunos hombres también sufren acoso y, seguramente, el machismo hace que se lo callen

La actriz Asia Argento se ha metido en un buen lío. Una de las voces del famoso #MeToo y víctima del productor Harvey Weinstein, ha sido denunciada por acoso. Según 'The New York Times', agredió sexualmente al actor Jimmy Bennet cuando este tenía 17 años y ella, 37. Al leer la noticia no daba crédito. Se han dado casos de maltratados que se convierten en maltratadores o acosados que acosan. Lo que ya no es tan común, es que el acosador, la acosadora en este caso, se convierta en una abanderada en contra del delito que ella misma ha realizado. Es surrealista, pero nos sirve para darnos cuenta de que algunos hombres también sufren acoso y, seguramente, el machismo hace que se lo callen.

Pero lo que más me escandaliza de esta historia es la reacción que han tenido la mayoría de hombres al saberlo. En general, poca seriedad. Se pueden leer comentarios en las redes donde hombres desean ser acosados por Asia, le quitan importancia o aprovechan para atacar a las feministas y despotricar contra el movimiento #MeToo. Un mensaje leído en la web de este periódico podría resumir la mayoría de comentarios: "Me parece absurdo que un chaval de 17 años acuse de agresión sexual a una mujer de 37 años, y encima siendo esta bastante atractiva". Ese es el pensamiento general.  Confunden agresión con sexo consentido y parece ser que si el agresor está bueno, pues estás de suerte si te acosa o ataca. ¿Se dan cuenta de la barbaridad? Tenían una oportunidad de oro para denunciar algo que también les ocurre. Deseaba que esta vez, sí empatizaran con la víctima al ser esta un hombre. Pero la sorpresa ha sido ver que les da igual. Sea mujer o hombre el acosado, aparecen los mismos chistes, las mismas bromas y las mismas estupideces. No sé, si yo fuera un hombre, estaría muy cabreado, apoyaría más que nunca al movimiento #MeToo y, a lo mejor, empezaría a entender de una vez por todas por lo que han pasado la mayoría de las mujeres.