03 abr 2020

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La huelga internacional del 8-M

Pintada a favor de la huelga feminista del 8 de marzo en Valencia.

MIGUEL LORENZO

Es la hora del feminismo y no hay vuelta atrás

Ana Bernal-Triviño

Estamos cargadas de razones que tienen su raíz en los derechos humanos

El feminismo os está ganando y estáis perdiendo. Solo así se explica la reacción patriarcal reflejada en titulares que intentan desacreditar el 8-M. Criticar hoy esta jornada, pero haber callado antes con las cifras que evidencian nuestra discriminación, no os deja en buen lugar.

Que quede claro una vez más. No buscamos el enfrentamiento ni agachamos la cabeza si nos señalan como "políticas".  Porque el feminismo no va contra los hombres, sino contra el machismo y el patriarcado. Y porque el feminismo, como cualquier movimiento social, necesita de la política para materializar sus reivindicaciones.

Estamos cargadas de razones que tienen su raíz en los derechos humanos. Desde los recortes sociales que nos empobrecen hasta la mercantilización de nuestros cuerpos. Desde los techos de cristal y la brecha salarial hasta los suelos pegajosos y las tuberías con fugas. Desde la justicia patriarcal hasta los estigmas de las víctimas. Desde la cultura de la violación hasta el maltrato psicológico. Denunciaremos el trabajo invisible que sostiene el mundo y hablaremos por aquellas cuyo miedo y sentimiento de culpa les impide dar el paso. Y demostraremos que lo personal es tan político hasta que lo privado deje de ser solo un problema nuestro para ser un problema vuestro.

Nos vais a ver en las calles a todas, sin distinción de clase, raza o edad. Nos vais a ver a todas, hasta las que no están porque fueron asesinadas. A las que ya se fueron pero son nuestras maestras y a las anónimas que lucharon por nuestros derechos. Y llevaremos en nuestro corazón a nuestras tías, madres y abuelas, de las que aprendimos lo que significaba ser mujer en nuestro entorno.

Necesidad de avanzar

El día 8 gritaremos hasta quedarnos sin garganta, guardaremos silencio por quienes no están, nos miraremos a los ojos sabiendo que hacemos lo correcto, nos vamos a emocionar y abrazar porque es nuestro momento… y recordaremos todo el dolor que queda atrás. Porque cada mujer sabe, en lo más íntimo, por lo que ha pasado y por qué necesitamos avanzar.

Ha llegado la hora. Basta de pisotear nuestros derechos, basta de ocupar nuestros espacios, basta de discriminación, acoso, agresión y humillación. Será un día histórico porque pensamos en colectivo, lo único que cambiará el mundo. Cuidado porque lo que nos queda va a ser duro. Van a venir muchos caballos de Troya. Van a manipular la realidad hasta el infinito, pero no tendrán éxito.

Patalead lo que queráis hasta cansaros. Nos da igual que nos digais radicales, puritanas, monjas, demonios, amargadas, putas, incultas, locas, 'feminazis' o imbéciles. Nos da igual lo que digáis de nosotras porque tenemos la conciencia tranquila de lo que somos y con cada palabra nos dais más motivos. Nos da igual lo que digáis porque con vuestras palabras no nos definís a nosotras, sino a vosotros mismos (y a vosotras mismas). Y cuando pase el tiempo, si algo es seguro es que vuestras ideas no harán justicia ni historia.

(Este artículo está escrito el 06/03/2018. El 8-M  #LasPeriodistasParamos)