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LA ÚLTIMA POLÉMICA

Piqué, entre Busquets y Suárez, manda callar al público de Cornellà-El Prat.

El día que Milan escupió como Messi

Emilio Pérez de Rozas

Piqué muestra su sorpresa por la facilidad con la que los niños convierten a los futbolistas en sus ídolos y los imitan

Fue hace seis años. Y fue uno de los momentos más agradables de mi vida profesional, ya veterana porque uno tiene ya 65 años, así que pocas bromas con el asunto (y la edad).

Fue en un lugar maravilloso, el Institut Nacional d’Educació Física de Catalunya. La Facultad del Deporte. Y fue una lluvia de ideas, entre unos cuantos ponentes y un montón, extraordinarios ellos, profesores/as de educación física. Y, sí, se habló de prensa y deporte.

El debate fue muy, muy, interesante porque tanto a la mesa como a la platea, muy especialmente a la platea, le interesaba, por encima de todo y de todos (incluidos muchos argumentos estupendos) la educación de los niños, su formación, algo, que tal vez, se está perdiendo. O diluyendo. O minusvalorando.

Un ejemplo para los niños

Ni que decir tiene que, siendo tan interesante e interesada la audiencia, el turno de ruegos y preguntas, fue lo más atractivo de la jornada, que duró cinco horas, que a todos se nos pasaron volando. Es posible, sí, que muchos de ustedes (todos) puedan, ahora, imaginarse las inquietudes que expresaron los docentes (de colegios e institutos públicos) y las cuestiones que nos plantearon.

Pero me gustaría contarles (y recuerdo que lo relaté ya entonces), el impacto que me produjo, cuando ya estaba recogiendo mi mochila y mi casco, que se me acercara, posiblemente, la maestra más veterana de la platea. Con una educación exquisita, la misma que, sin duda, trataba de inculcar a sus alumnitos, me pidió un favor, por otro lado irrealizable.

Piqué reconoce que sabe muy bien lo que dice y hace aunque, a veces, el tema se salga de madre y su repercusión le sorprenda

«Usted que ve cada día a Messi», arrancó la maestra. ¿Yo? «Sí, sí, usted que lo ve, hágame un favor: dígale que no escupa mientras juega, pídale que deje de escupir». ¿Yo?, perdón, señora, pero yo no veo a Messi. ¡Nadie ve a Messi! Solo lo ve quien él quiere. «Sí, sí, usted sí lo ve. Y sería muy bueno para la educación de nuestros niños que los deportistas supiesen que son sus referentes, pues los imitan en todo. Por eso, mis niños, cuando salen al patio a jugar a fútbol no paran de escupir. Y cuando los regaño, me dicen que Messi se pasa el partido escupiendo y nadie le dice nada». 'Touché'.

Piqué y su hijo Milan

El 21 de febrero del 2016, Gerard Piqué concedió una magnífica entrevista al diario 'El Mundo', en la que le preguntaba al entrevistador «¿Sabes qué me ha impactado de los niños? Es increíble cómo cogen de ejemplo a los futbolistas. Mi hijo se pone las medias por encima de las rodillas y solo quiere camisetas de manga larga porque su padre juega así. El otro día va y escupe y, cuando le regaño, me dice ‘es que lo hace Leo [Messi]’. Y me dejó cortado. Siempre me decían que tenía que ser un ejemplo para los niños, pero hasta que no tienes tus propios hijos no te das cuenta». 'Touché'. ¿O no Gerard, o no?

En esa entrevista, Piqué reconoce algo que, aunque no le salve de todas (y menos de burlarse de la gente, y menos de provocar y de querer ser único), vale la pena recordar. «Yo sé lo que va a pasar cuando hago una de ésas, pero hay veces que no puedo llegar a calcular hasta qué punto se puede salir de madre. Por ejemplo, cuando dije lo de Kevin Roldán, sabía que se montaría algo potente, pero no hasta el punto de que pudiera afectar a la selección».

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