02 dic 2020

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IDEAS

Retrato de Mary Shelley.

Las reinas del terror

Ricard Ruiz Garzón

Es una pregunta que los aficionados a la literatura de terror nos hacemos sin parar: si su primera autora de éxito, Ann Radcliffe, le dio sopas con onda al pionero del gótico Horace Walpole; si su primer monstruo mítico, el de 'Frankenstein', lo concibió una joven que además inauguró de rebote la ciencia ficción; y si la voz más rompedora e influyente del género el último medio siglo, junto a la del ya suficientemente reconocido Stephen King, ha sido la de la británica Angela Carter... ¿por qué diablos seguimos entonces empeñados en valorar el terror en su versión más machirula de repulsión testosterónica?

¿Por qué diablos seguimos empeñados en valorar el terror en su versión más machirula?

Para combatir el doble estigma de género en la respuesta, quizá convenga subrayar dos resurrecciones editoriales. Porque gracias a ellas, entre sonadas novedades audiovisuales y más allá del 'H. P. Lovecraft' anotado de L. S. Klinger (Akal), del ensayo de Alejandro Lillo 'Miedo y deseo' (Siglo XXI) o de la biografía de David J. Skal sobre Bram Stoker 'Algo en la sangre' (Es Pop Ediciones), los reyes del terror vuelven a ser reinas.

La primera, Mary Shelley, vio ayer mismo relanzado su 'Frankenstein 'en una extraordinaria 'Edición anotada para científicos, creadores y curiosos' en general que la editorial Ariel ha traducido a partir del original a cargo del célebre MIT (Massachusets Institut of Technology). Preñada de fascinantes notas al pie y ampliada con ocho artículos de especialistas de la talla de Charles E. Robinson, Cory Doctorow y Anne K. Mellor, la conocida como 'edición del bicentenario' de Frankenstein -en 2018- es sin duda obligatoria.

La segunda, la también citada Angela Carter, vive al cumplirse medio siglo de su primera obra esencial, 'La juguetería mágica', una edad de oro en castellano. Tras la salida hace un año en Impedimenta de sus trangresores 'Cuentos de hadas', ahora es Sexto Piso, que ya editó ilustrada 'La cámara sangrienta', quien acaba de publicar sus cuentos completos bajo el título 'Quemar las naves'. Son, créanlo, absolutamente imprescindibles. No en vano, lo dice en el prólogo Salman Rushdie y le pasó igual a Mary Shelley, la en su día marginal Carter es hoy la autora británica más estudiada en las universidades.

Qué miedo, qué horror, qué asco creer a estas alturas que el terror es cosa de hombres.

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