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¿Se han rendido los holandeses al nacionalismo excluyente?

Aleksandra Sojka

El 44% de los habitantes de los Países Bajos es favorable a los inmigrantes de fuera de la Unión, un nivel de aceptación que está por encima de la media europea

Holanda, país fundador de la Unión Europea, tradicionalmente europeísta y con una arraigada tradición de liberalismo social y multiculturalismo, es noticia. Por primera vez en la historia es posible que el ganador de sus elecciones parlamentarias sea el islamófobo y euroescéptico Geert WildersCon un 15% de intención de voto y posición de outsider, parece poco probable que su Partido de la Libertad (Partij voor de Vrijheid – PVV) entre en una coalición de gobierno. Pero su discurso impregnado de nacionalismo excluyente ha marcado el tono de la actual campaña. Entonces, ¿se han vuelto antieuropeístas y xenófobos los holandeses? La respuesta probablemente sea negativa. 

Según el estudio de Eurobarómetro más reciente, la inmigración es uno de los temas más importantes para la opinión pública del país. Pero Holanda sigue estando entre los países de la UE donde la aceptación de inmigración se mantiene más alta, en un contexto de fuerte declive en todo continente después de la crisis migratoria del 2015. Actualmente, un 44% de los holandeses mantiene una visión favorable de los inmigrantes de fuera de la UE. Aunque esto significa que la mayoría no los ve con buenos ojos, el nivel de aceptación está por encima de la media europea. 

APARENTE APATÍA

La otra cuestión de interés es el rechazo a la Unión Europea. Holanda ha sido un país tradicionalmente muy europtimista. Actualmente los holandeses aparentemente ya no destacan en este sentido– tan solo un 33% declara tener una visión positiva, un 39% se mantiene agnóstico, y un 28%  tiene una opinión negativa de la UE, una imagen un poco más europesimista que la media del continente. Pero bajo esa aparente apatía hacia la UE se esconde un fuerte respaldo a sus logros claves como, por ejemplo, la libre circulación de personas (84% a favor) y la moneda común (77% a favor). Además, la posibilidad de un “Nexit” parece descartada: en un estudio de mayo de 2016 Holanda aparece como el país miembro con mayor nivel de rechazo hacia una hipotética salida de su país de la UE (76%).

Dado que los holandeses se muestran ambivalentes en su imagen de la UE pero siguen manteniendo un importante nivel de apoyo a sus políticas claves y rechazan rotundamente la posibilidad de un 'nexit', podemos descartar la posibilidad de que el euroescepticismo coja fuerza a corto plazo. Sin embargo, en el tema de la inmigración observamos más potencial para una movilización negativa. La actual campaña de Geert Wilders refleja esta configuración: mientras que parece haber dejado de lado su objetivo de impulsar la salida de Holanda de la UE, sigue empeñado en convencer a los holandeses de que la solución para la cuestión de la inmigración seria abandonar de una vez las políticas de multiculturalismo liberal y rendirse ante su visión de nacionalismo excluyente. El miércoles que viene sabremos hasta qué punto esto ha funcionado.