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LA MANIFESTACIÓN DE APOYO A LOS REFUGIADOS

Concierto Volem acollir a favor de las personas refugiadas en el Palau Sant Jordi.

FERRAN SENDRA

En Catalunya hay que tejer un gran pacto social para hacer frente común en pro del derecho de asilo

Las personas refugiadas son una realidad: ya están aquí entre nosotros y han sido despojadas de su dignidad. A finales del año 2016, el Estado español solo había recibido a 898 de los más de 17.000 refugiados que se había comprometido a acoger, según datos de la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR). Menos de un 5% del total. Es intolerable, también, que casi la mitad de los fondos europeos del 2015 destinados a financiar el plan de acogida de refugiados se dedique a pagar expulsiones y a financiar centros de internamiento de extranjeros (CIE), rechazados claramente por la sociedad catalana.

Los culpables de esta situación son los que son. Pero hoy no solo se trata de hablar de los culpables sino también de los responsables. Y responsables somos todos. La defensa del derecho de asilo no puede ser el objetivo de una ideología o de un color político. Ni tampoco entiende de situaciones sociales o económicas. La acogida de las personas que han tenido que irse de su casa contra su voluntad debe ser simplemente un objetivo humano, común a todo ser humano, así de sencillo.

APROVECHEMOS EL CLAMOR SOCIAL

Mientras muchas de nuestras sociedades vecinas mantienen el debate sobre si deben hacer efectiva la acogida de personas refugiadas, en Catalunya estamos debatiendo sobre las responsabilidades, herramientas y recursos disponibles, y cómo debemos hacerlo mejor. Hagamos valer este clamor social y aprovechémoslo. Con urgencia, porque la emergencia no puede esperar. Todo el mundo, en su ámbito y margen competencial, tiene margen de acción y de mejora. Empezando por nosotros mismos, la ciudadanía, siguiendo por ayuntamientos, Generalitat y Estado.

El hecho migratorio ha sido siempre propio de este país, todos hemos sido migrantes

Somos un eslabón más de varias generaciones de catalanes que con luchas compartidas hemos forjado lo que somos hoy. El hecho migratorio ha sido siempre propio de este país, todos hemos sido migrantes. Reconocemos la unidad en la diversidad, y que el pueblo de Catalunya ha ganado sus conquistas sociales y democráticas cuando hemos avanzado juntos. Ahora tenemos la oportunidad y el deber de hacerlo de nuevo. Hay que tejer un gran pacto social y hacer frente común en la defensa del derecho de asilo. Y también mantener el compromiso firme en la mejora de la situación de las personas migrantes que ya están aquí. Para ello es necesario que nos reunamos y organicemos ciudadanía, entidades, organizaciones y administraciones.

BENEFICIOS PARA TODA LA SOCIEDAD

La manifestación de este sábado será un gran éxito si conseguimos convertirnos en un referente histórico para nosotros mismos y para poner en marcha movimientos similares en toda Europa. Una Europa de responsables multicolores puede ayudar a reflexionar a los culpables monocolores de ideas fijas.

Las instituciones catalanas, incluida la ciudadanía, tenemos en las manos la dignificación de las vidas de las personas migrantes en ámbitos esenciales. Y los progresos que se hagan en estos ámbitos acabarán beneficiando al conjunto de la sociedad.

Hagámoslo.

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