19 feb 2020

Ir a contenido

TRIBUNA

Junqueras (espaldas) al entregar el presupuesto al Parlament, el martes.

JOAN CORTADELLAS

Erre... de presupuestos

Benet Salellas y Eulàlia Reguant

Los 'cuentas Junqueras' frenan los recortes pero quedan lejos de revertirlos

La nuestra es una lucha por el derecho de todos a vivir vidas que valgan la pena ser vividas. Desde esta premisa, un debate como el de los presupuestos de la autonomía catalana para 2017 en el marco de la UE es una contradicción en toda regla, que con voluntad de superarla -por un contexto político excepcional- forzando el posibilismo incómodo, nosotros hemos traducido en tres sintagmas que empiezan por 'erre': reversión de recortes, redistribución de la riqueza y ruptura de régimen.

Revertir los recortes es un imperativo social unánime de un país que pide garantizar sanidad, educación y atención a la dependencia como servicios públicos, deshaciendo así las políticas neoliberales de la era Artur Mas. Y en este sentido, los 'presupuestos Junqueras' han comenzado a detener el proceso de desguace del estado del bienestar iniciado en 2011 -ahora aceptan a petición de la CUP-CC, no cerrar ningun grupo de escuela pública el curso 2017/18 y recuperar la gestión directa de Aguas Ter Llobregat- pero están lejos de profundizar en curar la sangría y continúan desatendiendo demandas de mínimos de los sectores afectados, como el del personal de educación que pide 80 millones (menos del 0,25 % del presupuesto) para volver a las cargas de trabajo previas a los recortes.

POLÍTICA FISCAL ATREVIDA

Redistribuir la riqueza es el objetivo de todas las personas que nos sentimos interpeladas por la desigualdad en un mundo en el que los ricos cada día son más ricos y los pobres, cada día más pobres. Hace falta una política fiscal atrevida, conscientes de que un modelo de sociedad de responsabilidad colectiva es un modelo caro fiscalmente, pero que vale la pena humanamente. En Catalunya, el 96% de la población -quienes cobran rentas anuales por debajo de los 60.000 euros anuales- tiene la presión fiscal más alta del Estado; mientras que el 4% restante -los que cobran 120.000 o 250.000 euros- se sitúan en el 11º lugar de un ranking de 15 CCAA. Esto se llama privilegio fiscal y regresión impositiva. Junqueras nos ha aceptado la creación de un interesante nuevo impuesto de grandes fortunas (la IANP) que graba toda la riqueza no productiva escondida en pantallas empresariales creadas para eludir los impuestos (yates, coches de lujo, grandes viviendas y aeronaves). Ahora bien, desde la CUP-CC hemos reivindicado la importancia de obtener más ingresos para luchar contra la desigualdad aprovechando los márgenes de los impuestos cedidos, márgenes de privilegios que permanecen intactos y que, incluso, el tripartito catalán (2003-10) había intentado corregir tímidamente.

Ahora bien, revertir los recortes y privatizaciones neoliberales y explorar los márgenes de la autonomía a partir de reformas fiscales exiguas no soluciona ni solucionará las desigualdades ni la pobreza en este país. La ruptura con el régimen del 78 y todos sus avalistas durante 40 años es la única vía de construir una soberanía plena. Es por eso la apuesta clara y decidida por el referéndum de autodeterminación que debe ir acompañado de un Proceso Constituyente que abra la puerta (y las ventanas) a la voluntad de desbordar España y la Unión Europea, marco institucional que dicta normas económicas pensadas para privilegiar los de siempre, y para empobrecer y someter las clases populares, el 96%.

Queremos vivir dignamente. Re-pública, ¡ya!