03 jun 2020

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Rescate en alta mar de una barca repleta de inmigrantes y refugiados africanos, en aguas de Libia, este verano.

RICARDO GARCIA VILANOVA

Un salto a lo desconocido

Josep Fèlix Ballesteros

Europa ha traicionado sus principios fundacionales al cerrar las puertas a la esperanza a los refugiados de las guerras y de la pobreza

"Entonces, ¿es un salto hacia lo desconocido?", preguntó un periodista. La persona a quien se dirigía la pregunta se giró rápidamente y respondió mirando por encima de sus gafas: "sí, es un salto hacia lo desconocido."

Es el 9 de mayo de 1950 y Robert Schuman, ministro de Asuntos Exteriores francés, acaba de hacer una declaración histórica, tan histórica que hoy en día el 9 de mayo se conmemora el Día de Europa, a pesar de que tan solo un reducido número de ciudadanos europeos conozca el motivo de esta celebración.

¿Y qué propuso Shuman ese día? Básicamente una idea revolucionaria: unir la parte esencial de las economías de Francia y Alemania bajo una autoridad supranacional europea e invitar al resto de Estados europeos a sumarse. ¿Para qué? Para evitar una nueva guerra fratricida y erradicarla de Europa. De ahí nació la Comunidad Europea del Carbón y del Acero, primer embrión de la Unión Europea actual.

Evitar una nueva guerra, he aquí la idea germinal que impulsó el sueño de la construcción europea. ¿Fue un proyecto fácil? En absoluto. Las crónicas de la época señalan que Shuman terminó sus palabras afirmando: "Ignoramos cuál será la suerte de nuestra propuesta. Le corresponde ahora a Europa dar una respuesta ", en medio de un murmullo general de estupefacción de los presentes en la rueda de prensa por la envergadura y la osadía del proyecto. "¿Está Rusia en Europa?", preguntó con sorna un periodista. "Naturalmente", respondió Shuman con rapidez. Estamos en 1950, en plena guerra fría, y Shuman ya sueña con una Europa solidaria y federal que incorpora Rusia y el mundo eslavo ... 

Europa no puede ser solo un bloque económico de transacciones financieras, sino un sueño de respeto los principios democráticos

66 años después de las históricas palabras de Shuman, nuevamente nos encontramos ante un salto hacia lo desconocido. Esta vez, sin embargo, no se trata de un proyecto sugerente sino de la constatación de que Europa ha traicionado sus principios fundacionales ahogados en las playas adonde los refugiados de las guerras y de la pobreza del sur del Mediterráneo intentaban llegar atraídos por una esperanza de vida con paz y progreso que en sus países de origen era imposible alcanzar. Una vez se ha pagado en Turquía para que se quedara con los refugiados de la guerra de Siria e impedir su llegada a territorio europeo, ¿cuál será el próximo paso? ¿Cerrar las fronteras con muros impenetrables?

Shuman, un hombre políticamente conservador pero con principios sociales y cristianos que hubiera abjurado del neoliberalismo actualmente imperante, fijó magistralmente los valores medulares que justifican la idea misma de Europa: cuna de la democracia, Europa debe seguir siendo su principal guardiana y ejercer de guía de la humanidad prefigurando la solidaridad universal del futuro.

ESPACIO DE PROGRESO

Tarragona, una ciudad que ha demostrado durante su larga historia su compromiso absoluto con la libertad y la lucha contra cualquier tipo de totalitarismo, se identifica plenamente con la esencia ética de la construcción europea, reivindica su vigencia y exige su recuperación urgente. Europa no puede ser tan solo un mercado o un bloque económico de transacciones financieras. Europea es, sobre todo, un sueño de vocación universal de respeto escrupuloso a los principios democráticos el que incorpora indefectiblemente el derecho de asilo. No entender esto es naufragar en el egoísmo nacionalista que abrirá las puertas a todo tipo de movimientos populistas de extrema derecha y de extrema izquierda que no sienten más que desprecio por la solidaridad supranacional que deseaban Shuman y los padres fundadores de la Unión Europea .

Si damos la espalda a la desesperación de los refugiados de la guerra de Siria, si el nacionalismo de base etnicista vuelve a reaparecer con fuerza y ​​si somos incapaces de construir un espacio de progreso donde el bienestar social esté garantizado y que erradique la pobreza que podemos esperar? ¿Qué futuro le espera en Europa? Casi se puede escuchar el eco de las palabras ... Es un salto hacia lo desconocido? Sí, es un salto hacia lo desconocido.