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Al contrataque

Puyal se dirige a Carles Rexach y Andoni Zubizarreta, con Antoni Bassas, Jordi Basté y Pilar Calvo, a la derecha, junto a la presentadora Judit Esteban, durante el programa sobre sus 40 años del Barça en lengua catalana. 

CCMA

Quim Puyal

Manel Fuentes

Cuanto más tiempo pasa, hay cosas que más significado adquieren. De los 40 años de las transmisiones de Puyal en catalán, le he seguido durante más de 30. No les voy a descubrir hoy a Puyal, pero sí que me voy a descubrir un poco ante ustedes. Él fue mi primer héroe. En un tiempo en el que no se televisaban partidos, la radio era el mundo, y grabando y reescuchando los del Barça, me aprendía de memoria los hitos de los partidos importantes. El gol de Quini contra el Standard de Lieja que nos dio la Recopa del 82, el penalti de Urruti en Valladolid que nos acercó la Liga en el 85... El diario 'Avui' sacó un especial, 'Puyal, l'al·locució més popular', y así le pude poner cara a esa voz que me acompañaba cada fin de semana. Y leyendo sus reflexiones, me empecé a enamorar de la profesión.

Por aquel entonces Joaquim Maria Puyal hacía un programa en el circuito catalán de TVE, 'Vostè pregunta', y una tarde, con Tortell Poltrona de invitado, hubo una llamada de alguien que no articuló palabra y colgó ante la incomodidad del presentador. Era yo, que con 11 años y aunque me moría de ganas de saludarlo, no pude decir nada. Tal vez fue la emoción, pero como estaba en casa enfermo, también le podríamos echar la culpa a las anginas.

Años más tarde llegó el 'Tomb per la vida' de Cruyff y gracias a mi hermano Ignasi, llegué a TV-3 e imitando a Stoichkov empecé a jugar en primera división gracias al atrevimiento y la generosidad de Puyal de dejar que un chaval al que no conocía de nada protagonizara unos minutos de televisión en directo. Y de allí, a su equipo de retransmisiones en una de las épocas más felices de mi vida.

UN MAGISTERIO DE PRIMERA

Amistades para siempre, jornadas interminables de trabajo, risas y una comunidad maravillosa. Allí estaban Josep Maria Deu, Joan Gelabert, Lu Martín, Besa, Torquemada, Torres, Miguel Ruiz y tantos otros…Y evidentemente Puyal. Con él, íbamos más allá del futbol. A ver la muerte en la frontera de Chipre, a ver las consecuencias de la guerra de Yugoslavia desde Vukovar, a reflexionar sobre el oficio… Con Puyal había consejos de vida, exigencia, afecto y magisterio de primera.

Luego, la vida y la tontería, a veces, te alejan de cosas importantes pero por suerte con Puyal nos vemos más a menudo. Y el aroma y los sabores de entonces se vuelven de nuevo reales y te reencuentras con parte de tu universo sentimental, profesional y personal. Todo ha ido muy rápido, pero cuanto más tiempo pasa, más significado adquiere todo. Y, volviendo la vista atrás, hay más reencuentros que anhelas.

Qué bueno es reconocer y así reconocerse. Qué bueno es reencontrarse con los que hiciste parte del camino. Que bueno es comentar hoy la jugada de entonces y ver que aún estamos en la carretera. Bravo, Puyal. Te quiero, Quim.