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Editorial

La extrema derecha, primer partido de Francia

El Frente Nacional (FN) de Marine Le Pen se consolida como el primer partido de Francia en la primera vuelta de las elecciones regionales celebrada ayer. La extrema derecha apuntó ya este liderazgo en las europeas del 2014 y lo confirmó después en los comicios departamentales. Pero ahora el salto es mucho más importante: el FN domina en la mitad de Francia, tanto en el norte como en el sur, al quedar en cabeza en 6 de las 13 regiones, con un porcentaje nacional entre el 27% y el 30%, adelantando a Los Republicanos, el partido de Nicolas Sarkozy (27%) y al Partido Socialista (23%). La hija de Jean-Marie Le Pen distancia en más de 15 puntos a sus rivales en la región Norte-Paso de Calais y la nieta Marion Marechal-Le Pen hace lo mismo en Provenza-Alpes-Costa Azul. Y la tríada familiar se completa con el triunfo del compañero de Marine en la región del Languedoc-Rosellón.

Los recientes ataques terroristas de París han contribuido, sin duda, al aumento del voto a la extrema derecha, sin que la subida de popularidad del presidente, François Hollande, por su actuación decidida después de los atentados haya servido para evitar la derrota socialista (el PS solo encabeza dos regiones). Aunque el sistema a dos vueltas perjudica al FN, resulta altamente probable que Marine Le Pen dirija alguna región porque el pacto republicano (entre derecha y socialistas) que frenaba el paso al extremismo hace tiempo que está muerto y Sarkozy volvió anoche a enterrarlo.