24 oct 2020

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La encrucijada catalana

Ideas para la carta de Rajoy

Antoni Gutiérrez-Rubí

El presidente del Gobierno y Mas deberían escribirse de verdad y no enviarse comunicados de prensa

Una relevante iniciativa política presentada a través de una carta, en pleno siglo de la tecnología y las comunicaciones, puede abrir escenarios nuevos e imprevisibles si hay voluntad política. El formato epistolar parece del pasado (la historia es testimonio de cartas decisivas en la vida de los pueblos), pero puede ser -aún- parte del futuro. Su naturaleza básica: la correspondencia (el diálogo), el texto (la argumentación y la reflexión), la discrecionalidad (la privacidad) y el respeto por lo escrito (la palabra y la norma) son imprescindibles para toda negociación política. Además, la correspondencia, a través de su materialidad postal, permite explorar otros matices y recursos. Hay que explorarlos, porque pueden crear un clima que favorezca una negociación exigente y responsable. Estas son algunas ideas para Mariano Rajoy cara a la respuesta a la carta que le ha dirigido Artur Mas.

1. En catalán. ¿Por qué no responder en catalán? Una muestra tal de respeto y reconocimiento a la lengua catalana y al destinatario, en tanto que presidente de Catalunya, sería algo más que un gesto. El catalán es lengua oficial y debería ser cooficial en el conjunto del Estado como lo es, por ejemplo, el francés en Canadá. El respeto por la lengua sería una primera demostración de disponibilidad. Esto sí que sería amistoso. Un gesto bilateral claro y directo que no impide que exista una versión en castellano para otros usos. ¿Por qué no en catalán?

2. Manuscrita. Aunque Rajoy ha tenido ya varios problemas de comunicación con su propia letra, que a veces no comprende, un esfuerzo gestual sería un detalle. En parte o en su totalidad. Para ir más allá de la rúbrica y emplear lo manuscrito para crear un clima más personal y comprometido. Otro detalle para liderar el diálogo y su percepción positiva.

3. Con copia. La respuesta de Rajoy debe ser personal a Mas. Pero dependiendo de su contenido podría ir con copia a los expresidents Pujol, Maragall y Montilla. En la argumentación de Mas se hace un recorrido que va desde el encaje al desafecto catalán para concluir en la necesidad de otro tipo de relación entre Catalunya y España. Rajoy podría asumir este itinerario como parte del problema¿ o de la solución. Una carta con copia a todos los expresidents tiene fuerza simbólica y política.

4. La discreción. Mas ha filtrado su carta antes de que llegara a su destinatario. Es una opción que debilita la credibilidad de la voluntad política. Las cartas pueden filtrarse¿ después, pero hacerlo antes escenifica una posición pública que dificulta tres cosas: la creación de un marco de confianza, la posibilidad de una negociación real y la articulación de una correspondencia (un diálogo) progresiva y gradual. Rajoy podría hacer lo contrario. Otro gesto de respeto¿ y de interés en la conversación, más allá de las posiciones conocidas de cada uno. El devenir de este diálogo ya ofrecerá muchas posibilidades para filtrar las cartas (o cualquier otra información), pero mantener las formas es parte de la respuesta inteligente, prudente y efectiva.

5. La cita. La respuesta puede abordar, por ejemplo, una metodología para la negociación sin prejuzgar ni desdeñar ninguna posición. El emplazamiento a una reunión discreta (o a una serie de reuniones) de ellos o de personas de su confianza sería una manera de explorar posibles acuerdos sin que el texto escrito -dada su capacidad para fijar posiciones a priori- impidiera reescribir un texto conjunto de acuerdo (o desacuerdo).

6. Anexos. Mas anunció en su carta que remitiría, más adelante, el informe redactado por el Consell Assessor per a la Transició Nacional, institución que, pese a no figurar como tal en la organización de la Generalitat de Catalunya, cuenta con el respaldo del Govern y del Parlament. En el informe se presentan propuestas que, aunque discutibles, tienen un claro encaje legal, y otro tipo de iniciativas que rompen, por su unilateralidad, cualquier lógica de acuerdo. La opción de adjuntar otros contenidos puede abrir o cerrar una negociación. Rajoy podría adjuntar, por ejemplo, un libro, los Diálogos de Platón (en particular el Cármides, sobre el valor del autocontrol), que sería muy adecuado. En definitiva, que los anexos pueden ser importantes tanto si son complemento como si son fundamento.

7. Los detalles. ¿Enviarla por correo ordinario (imagínense sello, matasello, sobre¿), por conducto oficial (la delegada del Gobierno, por ejemplo) o bien por un intermediario que inspire confianza mutua? Las formas son fondo en política. El sistema elegido puede ser indicativo de la voluntad, además del estilo, y ofrecer muchas posibilidades y registros para la acción política.

Y todo esto sin hablar del fondo, todavía. Pero casi siempre empezar bien es garantía de transitar y salir mejor de que como se ha entrado. Presidente, president, no se envíen comunicados de prensa. Escríbanse, de verdad, y abran una oportunidad.

Asesor de comunicación.