IDEAS DE CONFINAMIENTO

Clases de baile en 'streaming'

Ahora se siguen los pasos del profesor del gimnasio a través de una pantalla. Cualquiera diría que Rajoy fue un visionario

Abel Cobos

Un alumno doméstico sigue la clase de zumba de Carlos Palacios por las redes. 

Un alumno doméstico sigue la clase de zumba de Carlos Palacios por las redes. 

Equipado con tu chándal, bambas de deporte y esterilla, listo para hacer zumba. Empieza la música y la voz del profesor te anima: “Hoy es una clase especial, ¡pero no menos dura!”, advierte. Los movimientos, frenéticos, te van dejando sin aliento desde el minuto uno. Por si no te costase suficiente seguir sus pasos, de golpe, la imagen se congela y cuando vuelve, te has perdido en la coreografía. ¿Es un holograma? No, es una clase en los tiempos del coronavirus: por streaming.

Es la última moda para aligerar la cuarentena, cambiar el gimnasio por el salón de tu casa y el profesor, por una pantalla. Cualquiera diría que Rajoy fue un visionario. El instructor de zumba Carlos Palacios (@cpalapt, en Instagram) es uno de estos profesores virtuales que hablan a sus alumnos desde el salón de su casa. “La clase se retrasará un poco, que estoy teniendo algunos problemas técnicos”, explica unos minutos antes de arrancar.

Mientras arregla la sincronización de música y altavoces, sus alumnos van hablándose por el chat del directo de YouTube, la plataforma en la que ha decidido ofrecer sus clases a tiempo real. Casi 100 personas conectadas, indica el marcador. “¿Listos?”, grita mientras empieza con los primeros pasos.

Un centenar de alumnos virtuales

Desde su casa, Carlos (un tocayo de Palacios), lo sigue. “Lo bueno es que aquí si me canso puedo descansar sin que me regañe”, confiesa. A medida que avanza la clase unos diez espectadores se desconectan. “Bueno, parece que no todos tienen ganas de acabarla y se han ido al sofá antes de tiempo”, explica Carlos, sudado y en chándal, mientras aprovecha para beber agua entre canción y canción.

El instructor decidió empezar estas clases para amenizar la cuarentena. Ya que han cerrado las academias y centros en los que enseñaba, no quería que sus alumnos se pasasen toda la reclusión en modo sedentario. "Zumba es una forma divertida de hacer ejercicio, y aunque mis compañeros de piso están con pesas haciéndolo ellos solos, a mí me motiva tener a mi instructor que me guía y acompaña durante el deporte”, añade Carlos, jadeante cuando decide acabar unos minutos antes que el profesor. “Normalmente ya me cuesta seguirle el ritmo, así que como no me ve…”, se justifica.

La de Carlos Palacios no es la única iniciativa en streaming. El perfil de Facebok del estudio de danza gaditano Bailates (www.facebook.com/Bailates) está haciendo clases de baile a través de esa red social. En Barcelona, además, muchas escuelas han adaptado el modelo clases virtuales para sus estudiantes. Por ejemplo, Así Se Baila Dance School (www.asisebaila.com), Le Danse (ledanse.es) o Dance Emotion (www.dancemotion.es), entre otras, están contribuyendo a facilitar al #QuédateEnCasa. A medida que avanzan los días, surgen más y más profesores dispuestos a enseñarnos desde su salón. Y, gracias, porque la cuarentena se pasa más fácil si no tenemos que renunciar a nuestros hobbies.