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el museo imaginario

La "familiar" plaza de John Lennon de Barcelona

El artista estadounidense descubrió hace seis meses este "microcosmos que refleja muy bien lo que es la ciudad", cuando instaló allí su luminoso estudio

Ferran Imedio

Philip Stanton, con uno de sus cuadros, en la plaza de John Lennon, donde tiene su nuevo estudio.

Philip Stanton, con uno de sus cuadros, en la plaza de John Lennon, donde tiene su nuevo estudio. / FERRAN NADEU

Philip Stanton podría recomendar la plaza de John Lennon porque él, además de pintor e ilustrador, es músico. "Es mi trabajo nocturno", sonríe el estadounidense, que tiene dos bandas, The Covers Project y The Bluesters2, con las que actúa en Bobby’s Free (Pau Claris, 85) y El Vermú de La Neura (Bailèn, 158), respectivamente.

Pero no lo hace por eso, sino porque se ha enamorado de esta "'no man’s land'". "Es tierra de nadie: no se sabe si está en el Eixample o en Gràcia", dice. El enamoramiento empezó hace medio año, el tiempo que lleva instalado su nuevo y luminoso estudio en esta plaza, muy cerca de su nuevo domicilio. Un perfecto mirador de este rincón abierto en 1993.

"Es muy familiar, muy de pueblo"

"Antes había un almacén y una gasolinera", recuerda. Ahora alberga un parque, una escuela, un bar al que acude a diario a tomar café, una tienda de reparación de ordenadores de segunda mano, un taller de serigrafía...

"Es un microcosmos que refleja bien lo que es Gràcia y Barcelona. Todas las razas y las edades se juntan aquí. No tiene la historia de otras plazas de Gràcia como la del Sol o la de Rius i Taulet, ni es muy conocida. Tampoco está frecuentada por turistas ni es un lugar de copas o de botellón. Es muy familiar, muy de pueblo", describe el polifacético creador, que precisamente creció en un pueblo: Titusville (Florida).

Mestizaje

Stanton, que ha protagonizado una exposición monográfica en la galería Jordi Barnadas (Diputació, 347), que ha editado una serie limitada de obra gráfica sobre Barcelona y que igual embellece el restaurante BI-BO de Tenerife que el chiringuito Jockey Club de Eivissa, también destaca el "mestizaje" de este enclave. "Está a dos pasos del barrio gitano y de la plaza del Gato Pérez, y alguna vez he oído a alguien cantando flamenco".

Dado que es fiel a la temática costumbrista pasada por el filtro del cubismo y el pop art, cabe preguntarle si le dedicará una obra. "Sí", responde convencido. Habrá que esperar a otra exposición para verla. Visto el éxito de su muestra en la Barnadas, será más pronto que tarde.