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MUSEO IMAGINARIO

Reivindicando la plaza de les Glòries

La actriz y directora, a la que podemos ver en 'No hi entro' (Jove Teatre Regina), defiende una construcción 'sana' de este gigantesco enclave ubicado en el barrio que la vio crecer

Anna Pérez

Mireia Ros posa ante las obras que cubren la plaza de les Glòries, un lugar cambiadísimo y lleno de edificios nuevos.

Mireia Ros posa ante las obras que cubren la plaza de les Glòries, un lugar cambiadísimo y lleno de edificios nuevos. / Ferran Nadeu

Ya nadie recuerda el antiguo aspecto que tenía la plaza de les Glòries antes de que comenzaran las eternas obras que cubren toda la zona. Mireia Ros, sin embargo, visualiza cada rincón de su barrio. Damos una vuelta por los alrededores de su casa y nos embarcamos en un viaje en el tiempo.

"Aquí he vivido toda mi infancia y mi adolescencia. Para mí, la plaza de les Glòries, es el sitio al que iba a jugar de pequeña, hace muchos años", recuerda Ros. Paseando por la zona y con una sonrisa, cuenta cómo jugaba en la calle con sus amigos: "Para San Juan pedíamos leña a los vecinos y luego la escondíamos en las vías del tren y en las cloacas para que no se la llevara la camioneta; y cuando llovía, con el barro, hacíamos comida de mentira y montábamos un mercadillo", cuenta entre risas. Hoy en día, es incapaz de ver a las nuevas generaciones haciendo algo parecido. "Me los imagino en los sitios en los que yo jugaba pero con el móvil", aclara.

Una plaza para las personas

Si hay algo que realmente indigna a Ros es lo que está sucediendo con las obras de la plaza de les Glòries. "Esta es una de las plazas más grandes de Europa, y espero que quien la haya reinventado lo haya tenido en cuenta", explica. Su padre también lo reivindicó en su momento a principios de la década de los 90. "Está muy cambiada, toda llena de edificios nuevos sin ningún encanto. Necesitamos otro pulmón verde para Barcelona. Nuestra ciudad debe ser una ciudad para vivirla, para pasearla, hacer un pícnic si queremos, se debe construir una plaza para las personas", reivindica.

Mientras continúa observando lo que un día fue su hogar, intenta explicar que no habla de nostalgia, sino de "salud": "Hay cosas que deberíamos mantener como esencia, como una forma de vivir, una identidad que nos hace diferentes, que sea cultural", concluye Ros.

Por ahora, deberemos  esperar para ver el resultado final de la plaza, pero sí podremos ver a Mireia Ros en el Jove Teatre Regina en 'No hi entro',  hasta el 3 de marzo.