Tesoro exhumado

La viuda de Paco de Lucía: "Le ponía nervioso tocar delante de los guitarristas flamencos"

La segunda esposa del guitarrista, Gabriela Canseco, evoca su arte musical y defiende el flamenco como “un valor único en el mundo” en ocasión de la edición de un doble álbum, ‘The Montreux years’, con material inédito grabado en el festival suizo

Paco de Lucía

Paco de Lucía / Daniel Balmat / Cedida

Jordi Bianciotto

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A Paco de Lucía, tocar en escenarios andaluces, como Sevilla o Jerez, “le ponía nervioso porque estaban ahí delante, sentados, los guitarristas flamencos, siempre atentos a si se equivocaba un milímetro en un ‘tempo’”, recuerda la viuda del guitarrista Gabriela Canseco. En cambio, en el Festival de Jazz de Montreux, ante un público guiri, exigente pero menos especializado, “eso no ocurría y él se sentía más relajado”. Y de ahí salen las tomas capturadas en este doble álbum, ‘The Montreux years’, con material inédito de sus visitas al festival en 1984, 2006 y 2012.

Un lanzamiento que conmemora el 75º aniversario del guitarrista y que es muy apreciable por sus admiradores, que han estado casi a pan y agua, en términos discográficos, tras su súbito fallecimiento en 2014 a causa de un infarto. El álbum se suma a la serie que, en los últimos años, la muestra suiza ha puesto en circulación con valiosas grabaciones de artistas como Nina Simone, Muddy Waters o Marianne Faithfull.

“Ha sido como un regalo caído del cielo”, expresa Gabriela Canseco, involucrada en la promoción de la obra. Ella estuvo junto a Paco de Lucía en Montreux en las ediciones de 2006 y 2012. De la última sale la pieza de apertura, ‘Vámonos’, que viene precedida de la presentación por parte del mismísimo Quincy Jones, presentando al guitarrista como “the King”.

Bandas icónicas

Como hace notar Canseco, la obra resulta significativa por esas tomas grabadas por “bandas icónicas”. A la primera, “revolucionaria”, con Jorge Pardo, Carles Benavent, Rubem Dantas, Ramón de Algeciras y Carlos Rebato, corresponden temas como ‘Solo quiero caminar’, tocado por la voz de Pepe de Lucía. En las formaciones del siglo XXI, “con músicos más jóvenes”, topamos con talentos como el Niño Josele, La Tana, Israel Suárez ‘El Piraña’ y Duquende, con Diego el Cigala como invitado. Cerrando el segundo disco entramos en el laberinto de ‘Zyryab’, un ‘must’ del flamenco-jazz. “Pieza con la que solía terminar los conciertos y que se prestaba a las improvisaciones”.

Canseco, restauradora mexicana, fue la segunda esposa del músico, y es madre de sus dos hijos menores, Antonia (2001) y Diego (2007). Se guarda de considerarse “una conocedora del flamenco, ni siquiera ahora”, asegura. “Creo que para conocerlo a fondo tienes que haber nacido ahí dentro, con él”. Pero sí se pone en situación como portadora de la palabra del guitarrista, un músico cuya preocupación fue siempre “innovar sin perder la raíz ni dejar de ser 100% flamenco”.

Elogios de John McLaughlin

El álbum contiene un texto de John McLaughlin, con quién el algecireño compartió sendos tríos memorables, con Larry Coryell y Al Di Meola. “Uno de los mejores amigos de mi vida”, escribe el británico, confesando la admiración por su don natural con las seis cuerdas. “Paco no leía música, pero nunca he conocido a un músico con un oído tan impecable”, asegura. Su testimonio refleja de un modo lapidario la proyección exterior de Paco de Lucía.

Él fue, sin rodeos, “quien internacionalizó el flamenco”, destaca Gabriela Canseco, que observa en España, aun a estas alturas, cierta “falta de conciencia” de lo que representa este arte. “El flamenco es un valor único en el mundo y se podría hacer mucho más por él. Creo que todavía no se entiende lo que representa. No todos los países tienen algo así”. Por ello, saluda iniciativas como el Centro de Interpretación Paco de Lucía, en Algeciras (“espero que se inaugure este año”) y el recién nacido Festival Paco de Lucía, que celebró hace unos días su segunda edición en Palma, ciudad en la que el matrimonio pasó temporadas en los últimos tiempos.

Comprometido siempre con la evolución del género, ¿cómo vería el guitarrista las transgresiones y fusiones inéditas practicadas en torno al flamenco por tantos artistas en la actualidad? “Es una pregunta que me he hecho muchas veces”, razona la viuda del músico. “¿Qué pensaría de Rosalía? Paco era imprevisible, no se dejaba influir y era difícil saber lo que pensaba. Pero yo tengo la sensación de que le gustaría”.