Galardón literario

Brigitte Giraud gana el premio Goncourt con 'Vivre vite'

  • La novela autobiográfica sobre el deceso en un accidente de tránsito del marido de la autora logra el galardón más prestigioso de la literatura francesa

  • Solo 13 mujeres recibieron este premio concedido desde 1903

La escritora francesa Brigitte Giraud, ganadora del Goncourt 2022

La escritora francesa Brigitte Giraud, ganadora del Goncourt 2022 / EPC

3
Se lee en minutos
Enric Bonet

Compensar un déficit histórico. La Academia Goncourt premió este jueves a la escritora Brigitte Giraud y su novela Vivre vite (Vivir rápido, publicada en francés por Flammarion). Es la decimotercera mujer que logra el galardón más prestigioso de la literatura francesa, concedido cada año desde 1903 y cuyo jurado arrastró durante décadas la mala reputación de guiarse por un criterio machista. Algunas de las grandes figuras de la literatura gala del siglo XX, como Marguerite Yourcenar, Françoise Sagan o Annie Ernaux —el Nobel de Literatura de 2022— nunca ganaron este premio.

“Me parece gracioso ser la decimotercera mujer. Casi que podría ser el título de un libro. (…) Obviamente, considero importante la causa de las mujeres, pero esta no representa el centro de mi identidad”, destacó Giraud, 62 años, quien reivindicó su condición “de escritora antes de mujer que recibe un premio”, en una rueda de prensa en el restaurante parisino Drouant, donde el jurado se reunió al mediodía para escoger al ganador, como marca la tradición del Goncourt.

Autora consagrada en Francia

“Lo que me emociona es que este premio no llega por azar y no se trata de una recompensa a una novela aislada. Llevo 20 años publicando y sin todo mi trabajo anterior nunca hubiera podido escribir un libro como Vivir rápido”, afirmó la premiada. Con diez novelas publicadas, además de varios relatos autobiográficos y recopilatorios de nouvelles, Giraud es una escritora más que consagrada en Francia.

Sus libros inspiraron series, películas u obras de teatro en su país. Pese a este reconocimiento nacional, su obra se ha traducido más bien poco en el extranjero. La editorial Contraseña ha publicado en español dos de sus novelas: Ahora y Tener un cuerpo. Sin duda, el Goncourt, que los autores en francés solo pueden ganar una vez en la vida, catapultará su proyección internacional.

La elección este año resultó muy reñida. Vivir rápido se impuso a El mago del Kremlin de Giuliano da Empoli, una de las publicaciones más exitosas este año en el país vecino y que recibió la semana pasada el premio de la Academia francesa. Los diez miembros del jurado se dividieron en cinco votos para Giraud y cinco para Da Empoli. No desempataron hasta una decimocuarta votación, en que el criterio del presidente de la Academia Goncourt fue decisivo.

Los otros dos finalistas fueron el haitiano Makenzy Orcel con Une somme humaine (Una suma humana) y Cloé Korman con Les Presque Soeurs (Las casi hermanas). Este jueves también se anunció la entrega del premio Renaudot para Simon Liberati y su novela Performance.

“Lo íntimo resuena con lo colectivo”

Con Vivir rápido, el Goncourt premió un relato autobiográfico sobre la muerte en un accidente en moto del marido de Giraud, a los 41 años, mientras iba a buscar a su hijo a la escuela. Este suceso trágico ocurrido en 1999 ya había inspirado el relato A présent (En el presente), publicado en 2001. Mientras entonces describió un doloroso proceso de duelo, ahora se adentra en una introspección de todos aquellos hechos hipotéticos que podrían haber evitado un deceso, “que partió mi vida en dos”. 

Noticias relacionadas

Qué habría pasado si él no hubiera utilizado la moto de su hermano, si no hubiera cambiado el día de su cita con una editorial, si hubiera tenido un teléfono móvil… Con esta sucesión de hipótesis, la autora reflexiona sobre los hechos accidentales o azaroso que resultan decisivos en la vida de las personas. Un vacío de lógica racional que marca la existencia humana. 

“El libro habla de un acontecimiento íntimo, pero lo íntimo solo tiene sentido si resuena con lo colectivo (…), si resuena con la historia y la política de una época”, explicó la escritora. De hecho, la novela también resulta un retrato de los años noventa marcados por cierto confort económico y el aburguesamiento de su pareja: “Es un libro que describe la época del final del siglo XX, es una mirada sobre un siglo que se termina”.