Arte contemporáneo

El Macba reivindica el arte de tejer en una retrospectiva de Teresa Lanceta

  • La convivencia con las mujeres bereberes, las vivencias en el Raval y la batalla del Ebro durante la Guerra Civil, muy presentes en la exposición con más de 200 obras de la artista barcelonesa

Retrospectiva dedicada a la obra de Teresa Lanceta en el Macba.

Retrospectiva dedicada a la obra de Teresa Lanceta en el Macba. / Ferran Nadeu

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Judith Navarro

El acto de tejer es para Teresa Lanceta (Barcelona, 1951) "una activación crítica de la imaginación que va más allá de los límites materiales y permite transformar y transmitir el conocimiento". La artista textil catalana exhibe ahora su obra en la exposición ‘Tejer como código abierto’, alojada en el Macba hasta el 11 de septiembre. 

Un recorrido retrospectivo, pero no cronológico, que revisa la trayectoria de Lanceta desde los años 70 hasta la actualidad, comisariado por Laura Vallés y Nuria Enguita, directora del Institut Valencià d’Art Modern (IVAM), que coorganiza la muestra.

El Macba acoge más de 200 obras, entre las cuales hay tapices, lienzos, pinturas, dibujos, escritos y vídeos. Un trabajo creativo que reivindica el valor de las técnicas tradicionales de tejido, disciplina que Lanceta considera uno de los primeros lenguajes que permitió la comunicación entre culturas muy distintas. 

Teresa Lanceta, en la retrospectiva que le dedica el Macba.

/ Ferran Nadeu

La exposición se organiza en cinco salas con temáticas diferentes. En la primera, ‘Tejidos’, se muestra un mural formado por decenas de piezas que cuelgan del techo y muestran la evolución en el trabajo de la artista. Obras como ‘Jacob soñó’ (1984), ‘Bigna Kouni’(1984) y ‘Bonaire’ (1983) están en esta sección, la del tejido como técnica. "Hilo puro y duro, la manera más fácil de crear. Líneas horizontales, diagonales, triángulos... geometría simple. Esta etapa me duró poco", asegura Lanceta. 

Retrospectiva de Teresa Lanceta en el Macba.

/ Ferran Nadeu

Más adelante, la tejedora comenzó a inspirarse en la tradición textil del Atlas Medio. En ‘No compres las horas’, la segunda sala, cobran mucha importancia los tejidos originales de las mujeres bereberes y de otras poblaciones indígenas, y se replantea el valor de las piezas independientemente de su tiempo de producción. Es decir, no importa solo el esfuerzo o tiempo dedicados, sino también la belleza de lo ornamental. El arte no es una disciplina comercial sino de vinculación afectiva. 

En el Raval

Lanceta señala la tercera sala como su favorita: ‘Esperando el porvenir’, dedicada a la época en que vivió en el Raval, donde compartió experiencias con la comunidad gitana. Muestra un conjunto de obras que surgen a partir de las vivencias y recuerdos de la artista en sus años de formación, de 1969 a 1985, en el barrio barcelonés, el entonces Barrio Chino. Por eso muchas de ellas reciben el nombre de algunas de las calles de la ciudad en las que residió, como ‘Obradors 5’ (2020) o ‘Gardunya 9’ (2020). "He vivido en muchos sitios, pero en ninguno como este. El Raval es un barrio que da más de lo que recibe, está lleno de vitalidad, prácticamente sustenta Barcelona", afirma con cariño la artista. 

Sala de la retrospectiva que el Macba dedica a la obra de Teresa Lanceta.

/ Ferran Nadeu

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En la cuarta sala, ‘El paso del Ebro’, se mezclan los dulces recuerdos de viajes familiares, con la memoria histórica de una de las batallas más sangrientas de la Guerra Civil. Memoria de dos situaciones radicalmente opuestas que encuentran su unión en una coincidencia geográfica. Escritos, fotografías, vídeos y cinco tejidos -entre los que destaca el que la abuela de Lanceta empleaba para guardar el pan- desvelan dos versiones de un pasado con escenario común. 

Finalmente, una quinta sala muestra el proyecto ‘Los oficios del Raval’ (2019-2022), una colaboración con los alumnos y profesores del Instituto Miquel Tarradell, en que se elabora un mapa digital basado en las historias de trabajo de los participantes y sus familias. Pretende poner de relieve las múltiples miradas y trayectorias que confluyen en un mismo lugar, el Raval.