Premios de cine

Carla Simón se suma a los triunfos del cine español en los grandes festivales

La cineasta catalana se añade con 'Alcarràs' al restringido club de directores españoles premiados en Berlín, Cannes, Venecia y San Sebastián

Fotograma de la película ’Los santos inocentes’.

Fotograma de la película ’Los santos inocentes’.

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Quim Casas

‘Alcarràs’ ha roto cuatro décadas de sequía, desde que ‘La colmena’, de Mario Camus, se alzara en la edición de 1983 con el Oso de Oro ex aequo con ‘Ascendancy’, una producción británica sobre el conflicto irlandés. Hasta entonces no le habían ido mal las cosas al cine español en los gélidos días de febrero de la Berlinale. 1978 fue un año histórico, cuando se otorgó el Oso de Oro a toda la participación española, es decir, se lo repartieron entre ‘Las truchas’ (José Luis García Sánchez), ‘Las palabras de Max’ (Emilio Martínez Lázaro) y el corto ‘Ascensor’ (Tomás Muñoz). En 1960 lo ganó ‘El lazarillo de Tormes’, y en 1981 se lo llevó Carlos Saura con ‘Deprisa, deprisa’.

Cannes ha sido menos propenso que el festival alemán a premiar películas españolas: solo una Palma de Oro, y para un filme que a los pocos días la censura franquista silenció totalmente, ‘Viridiana’ (1961), de Luis Buñuel. Pero una década antes, ‘Bienvenido, Míster Marshall’ (1953) se había llevado una mención especial del jurado. Almodóvar, habitual del certamen francés, solo ha ganado en dos ocasiones, al mejor guion por ‘Volver’, en 2006, y al mejor actor (Antonio Banderas) por ‘Dolor y gloria’, en 2019. Carlos Saura, otro afín a La Croisette, es el más laureado: obtuvo dos veces la mención especial, en 1974 y 1976, por ‘La prima Angélica’ y ‘Cría cuervos’, el premio al mejor intérprete masculino (Fernando Rey) por ‘Elisa, vida mía’ (1977) y el gran premio técnico por ‘Carmen’ (1983). La edición de 1984 fue una fiesta para los actores: ex aequo Paco Rabal y Alfredo Landa por ‘Los santos inocentes’.

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Más difíciles han sido las cosas en la Mostra de Venecia, donde la participación española a concurso en lo que llevamos de siglo XXI ha sido anecdótica y, en toda la historia del certamen italiano, jamás se ha logrado un León de Oro pese a presentarse títulos como ‘El verdugo’ –que si obtuvo el premio de la crítica– o ‘Mujeres al borde de un ataque de nervios’ –mejor guion. ‘Mar adentro’ y ‘Balada triste de trompeta’ no se llevaron el galardón principal, pero triunfaron en el Lido: gran premio especial del jurado y Copa Volpi para Javier Bardem por el filme de Amenábar, y dirección y guion para el de Álex de la Iglesia.

La apuesta del festival de San Sebastián también ha sido notoria, ya que varias Conchas de Oro han recaído en óperas primas de cineastas después tan importantes como Víctor Erice (‘El espíritu de la colmena’), Juanma Bajo Ulloa (‘Alas de mariposa’) y Carlos Vermut (‘Magical girl’).