La reconstrucción del directo

Barcelona prevé una avalancha de superconciertos para 2022

La Anella Olímpica acumula reservas de 180 acontecimientos, un 20% más que en 2019, en un contexto general de oferta redoblada

La ola ómicron, no obstante, trae incertidumbre y congela nuevos anuncios de giras, como la de Bruce Springsteen, aplazada a 2023

Bryan Adams, Iron Maiden, The Cure y Red Hot Chili Peppers.

Bryan Adams, Iron Maiden, The Cure y Red Hot Chili Peppers. / Ferran Sendra

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Jordi Bianciotto
Jordi Bianciotto

Periodista

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La música en directo a gran escala toca madera: un aluvión de giras acumuladas, las aplazadas y las de nuevo cuño, configuran una redoblada oferta para 2022, con fechas atadas en toda clase de escenarios, desde las salas hasta los estadios. La agenda barcelonesa luce ocupada como nunca en la historia, si bien el revés pandémico de este invierno desliza la sombra de un interrogante que apunta, sobre todo, a las grandes giras internacionales, las que requieren de meses de planificación, potentes inversiones en producción y horizontes despejados.

Es el llamativo contraste de estos días, el que brinda una industrial musical lista para darlo todo después de dos años rondando la parálisis, y una obstinada realidad sanitaria que ha vuelto a enrarecer el paisaje justo cuando las malas noticias parecían quedar atrás, y que sugiere que la plena recuperación podría ser más lenta de lo deseado. Pero, hoy por hoy, los números son concluyentes, y tan solo fijándonos en los escenarios más multitudinarios en Barcelona, el Palau Sant Jordi, el Estadi Olímpic y el Parc del Fòrum, alimentan la tesis que ve en 2022 el año de la gran remontada: estos recintos prevén acoger 223 acontecimientos (de los que el 80% son musicales; 178 conciertos) y atraer a dos millones y medio de asistentes, según informa a este diario la empresa municipal B:SM.

El 50%, internacionales

Respecto a los recintos de la Anella Olímpica (Palau Sant Jordi, Sant Jordi Club y Estadi), hablamos de un aumento del 20% en el número de eventos respecto a 2019, con un total de 180, de los que el 83% son musicales (150 conciertos), y de un millón y medio de espectadores. El 50% de los espectáculos musicales corresponden a artistas internacionales. En el Parc del Fòrum (excluido el Auditori, gestionado por el Centre de Convencions Internacional de Barcelona), se registran otros 43 acontecimientos (el 64% son musicales) que prevén atraer a otro millón de asistentes.

Estas cifras reflejan las reservas realizadas por los promotores, parte de ellas susceptibles a cambios. Es decir, que comprenden tanto los conciertos cerrados y anunciados, con entradas a la venta o incluso agotadas en algunos casos (desde Primavera Sound a Bryan Adams o Iron Maiden), como aquellos que todavía no se han confirmado, o comunicado al público, y cuyos trámites se mantienen congelados a la vista de la complicación pandémica de las últimas semanas.

'El Boss' esperará otro año

Ahí se ha situado el ‘tour’ de Bruce Springsteen, que antes de Navidad se daba por cerrado y cuyo anuncio iba a ser inminente. La gira mundial debía comenzar precisamente en Barcelona, con dos noches reservadas en el Estadi Olímpic (29 de abril y 1 de mayo), pero ahora los planes se han pospuesto a 2023 (al menos, la etapa europea; Estados Unidos puede responder a otra dinámica). No se prevé un comunicado de la suspensión, ya que, como señalaba este miércoles Little Steven, guitarrista de la E Street Band, en Twitter, requerido al respecto por los fans del Boss, “nunca se anunció la gira oficialmente y, por tanto, no hay necesidad de cancelarla”.

La cuestión es que, para los artistas internacionales de grandes recintos, Europa representa un quebradero de cabeza por las realidades distintas y cambiantes en cada uno de los países. Las agencias “no pueden estar pendientes de si un concierto quizá se pueda celebrar en Alemania, pero no en Francia, por ejemplo”, razona Tito Ramoneda, presidente de The Project y miembro de la junta de la APM (Asociación de Promotores Musicales), que tiene “dudas” sobre la celebración de los conciertos internacionales más multitudinarios de primavera-verano. “Porque, aunque llegado el momento, la situación ya sea buena, puede no haber dado tiempo de preparar su producción, ensayos y logística”.

Aforos medios

De poco sirve ahí que un país, o una comunidad autónoma, tengan más manga ancha con las restricciones, ya que los conciertos se encuadran en giras de ámbito continental o mundial con centros decisorios en Londres, Nueva York o Los Ángeles. Pero hay más margen para los artistas de convocatoria media, con equipos humanos más pequeños y mayor capacidad de improvisación. Conciertos “con aforos de entre 2.000 y 5.000 personas”, apunta Ramoneda, “que llevan a 20 o 25 personas de gira”, frente al centenar, o más, de ‘roadies’, técnicos, asistentes, etcétera, que operan en los ‘tours’ de los gigantes. “Esto será más como una guerra de guerrillas, donde los artistas pequeños y medios tendrán más agilidad”, añade el promotor, para quien, pese a todo, es previsible y deseable “que la actividad general se retome a partir de febrero”.

La liga de las salas, teatros y auditorios se presume menos amenazada que la de ‘arenas’ y estadios, si bien, una vez quede atrás la ola ómicron, ahí se confía en que vuelvan el ocio nocturno y los aforos al 100%. Tanto en los grandes recintos como en los medianos y pequeños, la frase más repetida en el último trimestre en Barcelona ha sido la de “no queda ni una fecha libre para 2022”, y diversos promotores han llegado a alertar del “exceso de oferta” que se puede producir si llegado el momento todos los conciertos planeados siguen adelante. Se observan solapamientos dignos de los viejos tiempos: el sábado 14 de mayo, por ejemplo, deben actuar Shawn Mendes (Palau Sant Jordi), Estopa (Fòrum), Yes (Razzmatazz) y Suu (Palau de la Música).

Chutar la pelota

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A grandes rasgos, muy intenso pinta el mes de junio, con un Primavera Sound de diez días, el Sónar y macroconciertos como los de Dua Lipa, Red Hot Chili Peppers, Fito & Fitipaldis y Marc Anthony. Y julio, con el Cruïlla, Rock Fest, Pedralbes, el Grec, Iron Maiden (‘show’ aplazado dos veces desde 2020), Alicia Keys, Canet Rock y el circuito ampurdanés disputando las atenciones del público. Algunos artistas, curándose en salud, chutaron en su momento la pelota más lejos, a otoño (como The Cure o The Black Crowes) o a 2023 (Elton John, Justin Bieber). Y otros esperan serenamente a que amaine para poner en marcha sus engranajes: Rolling Stones, Beyoncé o AC/DC. Solo el tiempo dirá quién de ellos estuvo más acertado. 

Estrellas autóctonas a lo grande

La recuperación de los grandes escenarios para los artistas españoles, que arrancó con el fin de las restricciones del pasado octubre, se acentuará presumiblemente en 2022. Por lo pronto, el Palau Sant Jordi registra por ahora una veintena de conciertos anunciados, empezando por C. Tangana (19 de febrero).

Le seguirán artistas como Manuel Carrasco, Vetusta Morla, Fito & Fitipaldis, Izal, Antònia Font, Manolo García, Antonio Orozco o Sopa de Cabra, así como el doblete de Serrat, cerrando el año. Espectáculos concebidos con el 100% del aforo, y que deberán reprogramarse en el caso de que un retroceso sanitario imponga una nueva rebaja al 70%.