Arte

La Fundació Miró muestra la eclosión y evolución de la escultura moderna

  • La exposición reúne más de un centenar de obras de 65 artistas de todo el mundo, entre ellos, Gaudí, Calder, Julio González y Miró

’Julie Head / Julie, Head, Upside Down, Tongue to Tongue’, de Bruce Nauman.

’Julie Head / Julie, Head, Upside Down, Tongue to Tongue’, de Bruce Nauman. / BRUCE NAUMAN / VEGAP

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EFE

La Fundació Miró muestra hasta el 6 de marzo en la exposición 'El sentido de la escultura' la eclosión y evolución de la escultura moderna y contemporánea. De la mano del comisario y escultor David Bestué, la muestra incide en la gran transformación que ha experimentado la práctica escultórica en el siglo XXI, al mismo tiempo que deja constancia del impacto que los orígenes de la disciplina continúan ejerciendo en los artistas actuales.

Con el patrocinio de la Fundación BBVA, 'El sentido de la escultura' traza una genealogía particular entre estos dos momentos a través de siete ámbitos que constituyen una exploración de los límites de la representación y una investigación del grado cero de la escultura.

La exposición reúne más de un centenar de obras que profundizan, entre otros aspectos, en el concepto de copia, la materialidad, el espacio entre sujeto y objeto o la representación del cuerpo humano como reto central de la disciplina.

65 artistas

La selección abraza un amplio arco temporal que arranca en época premoderna y aborda principalmente el periodo entre comienzos del siglo XX y la actualidad, con obras de 65 artistas de todo el mundo como Antoni Gaudí, Julio González, Alexander Calder, Joan Miró, Lygia Clark, On Kawara, Bruce Nauman, David Medalla, Eva Lootz, Susana Solano, Pipilotti Rist, Marisa Merz o Sarah Lucas. Tomando el concepto de sentido como dirección más que como significado, 'El sentido de la escultura' apunta a los caminos de ida y vuelta por los cuales ha transitado la disciplina a lo largo de su historia.

'Estructura con cajas de fósforos', de Lygia Clarck.

/ FUNDACIÓ MIRÓ

Comienza la exposición con el ámbito 'Ars Infames', que se plantea la evolución del concepto de copia, huella y molde a lo largo de la historia de la escultura; y este espacio muestra diferentes procedimientos utilizados para copiar objetos, ilustrados con moldes que Gaudí usó para la fachada de la Sagrada Familia y piezas más contemporáneas de artistas como Bruce Nauman y Karin Sander.

Piezas de Calder

'Espacio' es el título del siguiente ámbito, que explora las propiedades físicas que hay en la base de toda producción escultórica, como por ejemplo la gravedad, el peso, la masa, el volumen, la maleabilidad o el equilibrio, a través de piezas de artistas que han contribuido de una manera decisiva a cambiar el curso de la práctica escultórica en el siglo XX, como Calder, Carl André, Richard Serra, Marisa Merz e Isa Genzken.

Bajo el título 'Objeto doble', el siguiente ámbito presenta la escultura como un juego de mutaciones y un proceso de cambio que, eventualmente, también llevan a la práctica del reciclaje, como constatan obras de Apel·les Fenosa, Robert Gober, Ester Partegàs y Joan Miró.

La quinta sección, 'Presente continuo', reúne piezas arqueológicas anónimas creadas para encapsular la vida y parar el tiempo junto a trabajos de artistas contemporáneos como Thomas Hirschhorn y On Kawara, y obras que integran diferentes capas temporales, como 'Doble luz' (2010), una videoproyección del artista Pipilotti Rist sobre un bronce de Joan Miró.

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A continuación, la exposición avanza hacia un ámbito presidido por el cuerpo humano, reto y referencia de la disciplina a lo largo de su historia, titulado 'Un cuerpo nuevo', en el que el comisario confronta diferentes aproximaciones históricas a la representación de la anatomía humana, como un modelo anatómico del siglo XIX con obras de finales del XX de Henrik Olesen y Claudia Rebeca Alonso o de clásicos modernos como Julio González.

El séptimo y último ámbito de la exposición, 'Contacto', explora la dimensión emocional de la disciplina con obras de artistas que, como Silvia Gubern, Susana Solano, June Crespo o Wolfgang Tillmans, han pretendido representar el contacto entre cuerpos a partir de un solo volumen o se han esforzado en imprimir sentimientos a la materia.