Cita libresca

Biel Mesquida inaugura la feria del libro de segunda mano de Barcelona

La Fira del Llibre d’Ocasió Antic i Modern llenará hasta el 3 de octubre el Passeig de Gràcia de libros de segunda mano

Biel Mesquida, el pasado jueves, en la Setmana del Llibre en Català, donde recibió el Premi Trajectòria.

Biel Mesquida, el pasado jueves, en la Setmana del Llibre en Català, donde recibió el Premi Trajectòria. / ACN

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EFE

"Las librerías de viejo no deberían desaparecer nunca porque son país, son Europa", ha señalado con rotundidad el poeta mallorquín Biel Mesquida en el pregón inaugural de la 70ª edición de la Fira del Llibre d’Ocasió Antic i Modern de Barcelona.

Durante 18 días, hasta el próximo 3 de octubre, las 36 casetas de la feria se convertirán en el céntrico Passeig de Gràcia barcelonés en polo de atracción de aficionados a la lectura, coleccionistas y bibliófilos, y precisamente esta tarde uno de sus primeros visitantes será el ministro de Cultura, Miquel Iceta, que hará un recorrido.

"Los libros de segunda mano han sido uno de mis objetos de deseo y forman parte de mis ilusiones y pasiones", ha añadido Mesquida, quien el pasado miércoles recibía precisamente el Premi Trajectòria en la Setmana del Llibre en Català, que cierra este domingo en el Moll de la Fusta. Al poeta, ha confesado, siempre le ha gustado "descubrir libros", perderse en ellos, hacerlos suyos "con los cinco sentidos".

Tebeos y novelas de Corín Tellado

Mesquida ha recordado que ya con 10 años leía tebeos, el Capitán Trueno, Roberto Alcázar y Pedrín, Sisí Emperatriz, la colección Princesa, El Zorro, las novelas de Corín Tellado, y biografías.

También tiene presente en su memoria la biblioteca que atesoraba su madre, una maestra de escuela, que guardaba con celo en un vitrina cerrada con llave los "libros prohibidos" y a la que el joven Mesquida pudo acceder en secreto, en la que descubrió 'El Amante de Lady Chaterley', 'Lo que el viento se llevó', 'Bonjour tristesse', 'Doctor Zhivago', libros que fueron "fuentes de orgasmos infinitos".

En aquella vitrina también descubrió 'Aloma', de Mercè Rodoreda, una edición de 1937, que nunca supo cómo su madre había podido conseguir en plena dictadura.

Llegada a Barcelona

Con la llegada a Barcelona cuando tenía 17 años, Mesquida descubrió entonces las librerías de viejo, especialmente las que había en las calles de Canuda, Avinyó y Aribau, muchas de ellas ya desaparecidas, y también el Mercat de Sant Antoni, donde se pasaba horas y horas los domingos.

Durante el franquismo, ha añadido el poeta, en las librerías de viejo descubrió que había textos fundamentales en catalán, "en ciencia, en humor, en teatro, traducciones de libros internacionales, de viajes, de cocina, de arte y de literatura". "La segunda mano me dio una segunda visión y me convirtió en un lector apasionado y un escritor esforzado", ha concluido Mesquida.

Exposición sobre la censura

La habitual exposición que encabeza la feria, titulada este año 'Libros libres?', está dedicada a la censura y las prohibiciones en la imprenta catalana contemporánea.

A modo de introducción, comienza la exposición con el ejemplar 'Índice último de los libros prohibidos y mandados expurgar para todos los reynos y señoríos...' (Madrid, 1790) o una 'Carta pastoral del arzobispo de Toledo con notas varias de libros, folletos y papeles que prohibe' (1827).

En el recorrido expositivo se pueden contemplar ejemplares de 'La Censura. Revista mensual. Madrid, 1844-1851'; mutilaciones de textos como 'El por qué de todas las ceremonias de la Iglesia y sus mysterios' (Barcelona, 1760) con páginas tachadas; u obras revisadas y estampadas con el sello 'Este número ha pasado por la censura' como el que muestra en su portada la revista 'Iberia' del 30 de junio de 1917.

Hacia el público joven

El presidente del Gremi de Libreters de Vell de Catalunya, Marçal Font, ha subrayado que "el sector experimenta desde hace unos años un cambio generacional hacia un público joven, que espera encontrar novela gráfica singular".

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La feria, ha añadido, se ha enriquecido gracias precisamente a este encuentro entre generaciones diferentes y, a lo largo de las diferentes casetas que la conforman, se puede encontrar desde los grabados de Eusebi Planas hasta las ilustraciones de Milo Manara o de Rubén Pellejero, ya convertidos en clásicos contemporáneos.

'Les bijoux indiscrets', de Diderot, ejemplar del siglo XVIII; una primera edición de 'La pucelle d’Orleans', de Voltaire; un Quijote en traducción francesa del siglo XVIII; una primera edición de 'Residencia en la tierra', de Pablo Neruda; de 'Sol i de dol', de J.V. Foix; de 'Emblemas', de José Ángel Valente con dibujos de Antonio Saura, o de 'Presagios', de Pedro Salinas, son algunas de las joyas que se pueden encontrar en la feria.

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