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Qué ver en una ruta por la República Checa: de Praga a Brno

El país, situado en Europa central, alberga lugares maravillosos, desde su capital, hasta la región vinícola de Moravia del Sur

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Texto y fotos: Albert Falcó

Las dos ciudades más importantes de República Checa son Praga, su capital, y Brno, la segunda urbe en número de habitantes. Praga es mucho más que el Puente de Carlos y la Plaza de la Ciudad Vieja con su reloj astronómico, quizás dos de sus lugares más emblemáticos. Aparte de hacer un recorrido por la Praga clásica es indispensable visitar otros lugares céntricos menos conocidos y otros que quedan fuera de ruta.

Así, un lugar singular es la isla de Kampa, en Mala Strana, donde están los curiosos bebés de Černý o el muro de John Lennon. Kampa está considerada como una de las mejores islas urbanas de Europa y se encuentra a pocos metros del Puente de Carlos. El origen está muy vinculado a este, puesto que durante años fue el hogar de los albañiles que trabajaron en la construcción del puente.

Praga, la capital de la República Checa

/ Albert Falcó

El monasterio y mirador de Strahov es otro espacio que merece mención a parte. Fundado por Vladislao II en 1143 y en su interior guarda los restos de San Norberto y un órgano que empleó varias veces Mozart durante sus visitas a la capital checa. El Castillo de Praga con la magnífica Catedral de San Vito son también dos de los imperdibles de la capital checa. La construcción del castillo está vinculada con la propia historia de la ciudad. Actualmente es la residencia del presidente de la República Checa.

El barrio de Vinohrady, la torre de televisión de Žižkov o el memorial Vitkov, entre otros muchos lugares, son algunas visitas menos habituales que os muestran una Praga diferente. La plaza central de Vinohrady (Namesti Miru) cuenta con la iglesia neogótica de Santa Ludmila y el Teatro de Vinohrady. La torre Žižkov y el memorial Vitkov son dos monumentos que rememoran la era comunista del país. El memorial Vitkov fue construido después de la I Guerra Mundial para homenajear a las legiones checas y posteriormente se convirtió en un icono comunista y en el Mausoleo de Klement Gottwald, primer presidente comunista de Checoslovaquia.  El barrio de moda de Praga es el de Karlin, donde está el extenso complejo barroco de Invalidovna, inspirado en Les Invalides de París.

Asimismo, el Memorial del Silencio, el Centro de Arte Contemporáneo DOX, o espacios como Vnitroblock demuestran que hay muchos sitios de la capital checa que están fuera del circuito habitual de los turistas.

Brno, la capital de Moravia del Sur

Por su parte, Brno, capital de Moravia del Sur, está a unos 200 kilómetros de Praga. Su lugar más emblemático es la plaza del Mercado de la Col. Justo debajo hay un laberinto de pasillos y bodegas donde se almacenaban los alimentos.

La Catedral y la torre del Ayuntamiento antiguo son otros monumentos del Brno clásico además de lugares como el Parque Denisovy sady y la plaza Námestí Svobody. Esta última, también conocida como la plaza de la Libertad, es la más antigua de la urbe. De hecho, históricamente, los edificios que la rodeaban solían ser las residencias de los ciudadanos más nobles de Brno y ahora se ha convertido en un conjunto arquitectónico lleno de contrastes.

El centro histórico de Brno

/ El Periódico

Tampoco no hay que perderse la plaza de Moravia (Moravske námesti) y los alrededores del Teatro Janácek. Brno es una ciudad que ofrece variadas propuestas culturales, tanto artísticas como musicales, y gastronómicas. También es un lugar con un ambiente nocturno que no os podéis perder.

Un lugar fuera de lo habitual es el osario de Brno, que se encuentra bajo la iglesia de San Jacobo. Es el segundo más grande de Europa y se estima que alberga los restos de alrededor de 50.000 personas. Otro sitio sorprendente es el refugio nuclear 10 Z de Brno, que se construyó durante la Segunda Guerra Mundial para defenderse tanto de las bombas estadounidenses como soviéticas. Hoy está abierto a visitas tanto de día como de noche. Otra visita indispensable de Brno es el Castillo de Spilberk. En el siglo XIX, tras la época napoleónica, se convirtió en una gran cárcel destinada a presos políticos de toda Europa.

En Brno hay cuatro villas funcionalistas importantes, en el llamado cuarteto de villa. La más famosa es la villa Tugendhat, que fue construida entre 1929 y 1930 y, a día de hoy, está protegida por la UNESCO. También, en la zona residencial de Massaryk, se encuentra la villa del gobierno o villa Stiassni, donde durmió Fidel Castro.

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A poco más de 50 kilómetros de Brno se encuentra el castillo de Lednice, uno de los más bellos de la República Checa. Este dominio, su castillo y los jardines, fueron comprados en 1249 por la familia Liechtenstein que lo gestionó durante casi 700 años. Es Patrimonio de la Humanidad por la Unesco desde 1996.

Este recorrido en vídeo por la República Checa acaba en la región vinícola de Moravia del Sur, muy cerca de la frontera con Austria. De hecho, en esta zona se concentra casi toda la producción vinícola del país. Para descubrir sus mejores vinos, es recomendable realizar una visita al Salón Nacional de Vinos, en Valtice, o en las Bodegas Sedlacek, en Vrbice. Además, aquí se encuentra el castillo de Mikulov, una construcción que cuenta con el mayor barril de vino que existe en Centroeuropa. Los más aventureros podrán recorrer la región en bicicleta aprovechando los cientos de kilómetros de rutas ciclistas que ofrece el territorio.