Fenómeno audiovisual

'Bruja Escarlata y Visión': nada volverá a ser igual en Marvel

La serie de Disney+, cuyo último episodio se ha emitido este viernes, ha asombrado por su narrativa metalingüística en forma de 'sitcom' y su aluvión de chispeantes autorreferencias del universo Marvel

Elisabeth Olsen y Paul Betany, en una imagen promocional de ’Bruja Escarlata y Visión’.

Elisabeth Olsen y Paul Betany, en una imagen promocional de ’Bruja Escarlata y Visión’. / Disney

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'WandaVision', título original de una serie aquí rebautizada, con menos gracia, 'Bruja Escarlata y Visión', debe de ser la producción que mejor ejemplifica el momento extraño e infinito en que se encuentra el panorama audiovisual. Es una serie de televisión que rinde, además, homenaje a la televisión (en más de un sentido), pero a la vez tiene valores de producción de 'blockbuster' cinematográfico. Es una 'sitcom' (o muchas) y una gran película de superhéroes. Es el pasado y, quizá, el futuro.

La serie de Disney+ relata la apacible, o no tanto, vida en pareja de la superheroína Wanda Maximoff-Bruja Escarlata y el androide sintético Visión en el barrio residencial de Westview, donde pretender sentar la cabeza. Sus planes, sin embargo, toman una senda extraña cuando empiezan a saltar entre diferentes formatos clásicos de telecomedia. Lo que no saben, o eso parece, es que Westview está rodeada de una cúpula en forma de campo de energía al que nada ni nadie puede acceder, ni siquiera la agencia de investigación S.W.O.R.D., que pretende averiguar qué diablos hacen dos antiguos Vengadores metidos en réplicas catódicas de 'sitcoms' familiares de los últimos 60 años.

Ahora que se ha emitido el noveno y último episodio de la serie, merece la pena desguazar la creación de Jac Schaeffer, sin miedo alguno a que conocer las piezas de la máquina quite magia al asunto. Conocer las muchas referencias en juego solo sirve para admirar todavía más el proyecto; la facilidad de sus autores para entrelazar el mundo de la telecomedia y el Universo Cinematográfico de Marvel (UCM) en un solo gran divertimento. ¿Nos acompañan? Eso sí, vayan con cuidado; pueden encontrar por aquí algún que otro 'spoiler'.


Breve historia de la 'sitcom'

A principios de los 90 se estrenaba la película 'Permanezca en sintonía', en la que John Ritter y Pam Dawber encarnaban a un matrimonio encerrado, a su pesar, en un mundo televisivo del que igual no salían con vida. Algo de ese viaje hay en 'Bruja Escarlata y Visión', con la diferencia de que el zapping se concentra aquí en el formato telecomedia, a razón de una década distinta por episodio.

La creadora Jac Schaeffer y el director Matt Shakman han querido llevar al extremo su recreación de los distintos modelos. El primer episodio, situado en (una 'sitcom' de) los 50, se filmó con equipo 'vintage' y con el público en el plató, al estilo de las series de las que se nutre, como las queridas 'Te quiero, Lucy' y 'The Dick Van Dyke show'. Como en ellas, Wanda Maximoff (Elizabeth Olsen) y su marido sintezoide Visión (Paul Bettany) duermen en camas separadas, sugerencia heredada de los días del estricto Código Hays. En su trabajo en una empresa de servicios computacionales, Visión viste exactamente igual que Van Dyke en su serie. El estilo visual y los créditos iniciales cambian según la época: en el segundo, la animación creada por Titmouse Inc. es claramente un tributo a la encantadora intro que Hanna-Barbera Productions diseñó para 'Embrujada'.

Aunque la recreación de la 'sitcom' ha ido quedando, a medida que el UCM se filtraba en el Westview, en cierto segundo plano, los responsables de 'WandaVision' han seguido jugando y haciendo travesuras con las piezas de nuestro imaginario cultural compartido. El tercer episodio (divertidamente titulado 'Ahora en color') insuflaba aires de 'La tribu de los Brady', aunque Wanda y Vis lidiaban solo con dos mellizos que, eso sí, crecían muy rápido. En el cuarto, situado ya en los ochenta, la referencia principal parecía 'Enredos de familia', con unos toques de 'Padres forzosos' (la serie de las hermanas mayores de Elizabeth, Mary-Kate y Ashley) en el plano con grúa que coronaba los créditos iniciales. Y fue inevitable pensar en las entradas de Kramer al apartamento de Jerry en 'Seinfeld' cuando la entrometida vecina Agnes (Kathryn Hahn) irrumpió en el hogar de nuestros héroes.

Hubo algunas apuestas en Internet sobre qué serie de los 90 sería la principal inspiración del quinto episodio (aunque, como explica el diseñador Mark Worthington, nunca han pretendido rendir homenaje a una sola serie en concreto), pero '¡Terrorífico estreno de Halloween!' pasó por encima de aquella década y fue directa a los dosmiles, década del estreno de 'Malcolm', en la que se inspiró para esos créditos iniciales con estilo de vídeo doméstico, la dinámica familiar o la ruptura de la cuarta pared a cargo de Billy (Julian Hilliard, pequeño actorazo que ya llamó la atención como el joven Luke de 'La maldición de Hill House'). Kevin Feige, jefe de Marvel Studios, ya reveló en alguna entrevista que en algún momento los personajes hablarían a cámara como en un documental de broma al estilo 'Modern family' o 'The office', justo lo que sucedió en el capítulo estrenado el viernes, con una Maximoff tan neurótica como Claire Dunphy.

Casi acabadas las décadas, y cada vez más en peligro el plan de dominación y luto de Maximoff, una nueva temporada de 'WandaVision' parece improbable, pero más de uno querríamos pasar más tiempo sintonizando con la imaginación de esta mujer ahogada por la pérdida. Porque, no olvidemos, bajo esta apariencia de simple divertimento (hiper)referencial, esta serie imposible es también una especie de estudio de las cosas que hacemos para no enfrentarnos al dolor. Como, por ejemplo, por qué no, inventarnos una extraña historia alternativa de la 'sitcom'.


Un festival de (auto)referencias

En el citado '¡Terrorífico estreno de Halloween!', Wanda Maximoff celebra la fiesta del truco o trato disfrazada de algo parecido a una superheroína de andar por casa: el maillot, la capa, las botas altas, la tiara, todo ello de llamativo color rojo. Visión, por su parte, saca del ropero un traje verde y amarillo que contrasta con el rojo intenso de su rostro sintezoide. Ella explica que va disfrazada de "pitonisa tradicional sokoviana" y él responde que va de algo parecido a un "luchador mexicano". Pero en realidad ambos van vestidos de sí mismos, pues los trajes son divertidas réplicas de los que habían llevado en los cómics históricos de Marvel desde sus respectivas apariciones: Wanda en 1964 en la saga de los X-Men, y Visión en 1968 en la de Los Vengadores.

Bruja Escarlata y Visión, en un fotograma de la serie; a la derecha, en una portada de uno de los cómics de Marvel.

/ El Periódico

La de los trajes es una más de decenas de burbujeantes (auto)referencias y 'easter eggs' de que se nutre ‘Bruja Escarlata y Visión’, un festival para la legión de seguidores del inabarcable universo de Marvel como lo fue hace unos meses 'The mandalorian' para los devotos de 'Star wars'. En cualquier caso, y como sucedía con las aventuras espaciales de Mando y Grogu, aquí tampoco es imprescindible ser doctorado en Ciencias de Marvel, ni siquiera haber visto todas y cada una de las películas previas del UCM, pues la historia que relata es un mundo en sí mismo. Pero siempre ayuda conocer el terreno que se pisa para disfrutar de los mil y un detalles que la serie esconde entre líneas (catódicas).

La acción de ‘Bruja Escarlata y Visión’ transcurre justo después de los épicos acontecimientos de ‘Avengers: Endgame’ (2019), en los que, como recordarán, el colectivo de superhéroes lograba revertir los efectos del terrible Chasquido de Thanos, que en 'Avengers: Infinity war' había hecho desaparecer a la mitad de la Humanidad convirtiéndola en cenizas. La serie, concretamente el episodio 4, 'Interrumpimos este programa', nos ha permitido ver por primera vez qué sucedió durante el llamado 'Blip', o regreso a la vida de todos aquellos que habían desaparecido cuatro años atrás, a través de la poderosa figura de la capitana Monica Rambeau (Teyonah Parris), cuyas partículas vemos hoy recomponerse en el mismo hospital donde ayer se habían evaporado sin más.

En los siete episodios vistos hasta ahora, Rambeau se ha revelado como un personaje crucial, a cuyo alrededor orbitan muchas de las referencias al universo Marvel. Amiga desde niña de la superheroína Carol Danvers, como ya pudimos ver en 'Capitana Marvel' (2019), Rambeau (¿o podemos llamarla ya Fotón?) es una agente de S.W.O.R.D, la agencia que había creado su madre, Maria Rambeau, para la protección de la Tierra de amenazas procedentes del espacio. En su primer trabajo tras el 'Blip', Monica deberá investigar la desaparición de Westview, la misteriosa zona residencial donde viven Wanda y Visión a modo de inexplicable 'sitcom' familiar. Para tal fin, tendrá la colaboración del agente del FBI Jimmy Woo (Randall Park), antiguo efectivo de S.W.O.R.D. a quien habíamos visto ya operar en 'Ant-man y la Avispa' y en la serie 'Agentes de S.H.I.E.L.D.'.

Más referencias en torno a Rambeau: junto a ella trabaja en S.W.O.R.D. la doctora Darcy Lewis (Kat Dennings), la genio científica gafapasta que descubre que el campo de fuerza que ha atrapado a los habitantes de Westview y a nuestros dos Vengadores es una incomprensible réplica del universo televisivo, del que no se sabe ni qué es ni quién lo ha creado. Darcy es, también, una presencia conocida para los ultrafans del UCM, pues tanto en 'Thor' (2011) como en 'Thor: El mundo oscuro' (2013) era la mejor amiga de Jane Foster, la científica novia del superhéroe del martillo.

Darcy Lewis (Kat Dennings), Monica Rambeau (Teyonah Parris) y Jimmy Woo (Randall Park), en un fotograma de 'Bruja Escarlata y Visión'.

/ Disney

En cualquier caso, tres han sido los principales golpes de efecto, en cuanto a referencias, en las últimas semanas: uno, la aparición en el episodio 7 de la legendaria bruja Agatha Harkness en el entorno más cercano de Wanda; la de Visión Blanco, versión (sin alma) del sintezoide protagonista visto en algunos cómics de Vengadores, en el episodio 8; y del hermano de Wanda, Pietro Maximoff, alias Quicksilver, en el episodio 5. Todo lo referente a Pietro es realmente desestabilizante: en las películas previas del UCM en las que el personaje había aparecido (en los postcréditos de 'Capitán América: El soldado de invierno' y en 'Vengadores: La era de Ultron') , el actor que lo interpretaba era Aaron Taylor-Johnson. En 'Bruja Escarlata y Visión', sin embargo, tiene el rostro de Evan Peters, que era quien lo encarnaba en la saga… 'X-Men'.

Este extraño 'crossover' tiene sentido, aunque no lo parezca: Fox fue la depositaria, hasta 2019, de los derechos de las películas de 'X-Men', en las que Quicksilver era un personaje destacado. Marvel, por su parte, podía utilizar en la saga 'Vengadores' a personajes como Pietro y Wanda Maximoff, pero sin mencionar su condición de mutantes, atributo exclusivo para la saga X-Men. Tras la compra de Fox por parte de Disney, los universos de Vengadores e X-Men queda bajo el mismo paraguas, con lo cual el trasvase de personajes da pie a este tipo de juegos, guiños, 'easter eggs', o de lo que se trate esto.

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Sea como sea, y finalizada ya la serie, y con nuestra heroína convertida en flamante, poderosa Bruja Escarlata, parece cerrarse la puerta de una segunda temporada de 'WandaVision', pero en cambio han quedado abiertas de par en par las puertas del multiverso de Marvel. No en vano, la serie puede degustarse como selecto aperitivo de la inminente segunda entrega de Doctor Extraño, titulada, de forma más que oportuna, 'En el multiverso de la locura'.