24 nov 2020

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MEDIDAS ANTI-COVID

La cultura, sobre el cierre en Catalunya: "Es un desastre"

Los sectores afectados celebran los 17,2 millones de ayudas anunciados por la 'consellera' Ponsa, pero consideran que la decisión del cierre es "una mala noticia" y reclaman más medidas

Julián García / Marta Cervera

Cines Verdi de Barcelona cerrados durante la pandemia

Cines Verdi de Barcelona cerrados durante la pandemia / MÒNICA SERRA

El pasado lunes, Camilo Tarrazón, presidente del Gremi de Cinemes de Catalunya, celebraba la "discriminación horaria positiva" de la cultura en el marco del toque de queda, con esa hora extra de apertura hasta las 22.00 horas que permitía a cines, teatros y salas de conciertos mantener la persiana levantada. "Esa hora de más es la diferencia entre ser y no ser", decía Tarrazón, esperanzado a pesar de lo difícil de la situación. Pero el anuncio por parte del Govern del cierre de casi todas las actividades culturales (cines, teatros, auditorios y salas de conciertos) durante un mínimo de 15 días ha dejado con el ánimo por los suelos a los ya de por sí vapuleados sectores culturales de Catalunya. 

En cualquier caso, y pese al abatimiento -y la indignación- por lo inflexible de la medida, nadie tira la toalla: no queda más remedio que resistir a la espera de que la situación sanitaria mejore y la Generalitat permita la reapertura de los recintos culturales. La 'consellera' de CulturaÀngels Ponsa, se reunió este jueves con representantes del sector cultural para comunicarles las medidas y para aliviarles mínimamente la pena: contará con una inyección económica extra de 17,2 millones de euros para ayudas que se irá concretando en los próximos días.

Las artes escénicas

El anuncio del cese de la actividad teatral es "una mala noticia" que la presidenta de la ADETCA, Isabel Vidal, valoró "muy negativamente", aunque agradeció que "por primera vez vaya acompañado de medidas económicas para paliarlo". No obstante, aclaró que esta inyección de recursos de 17,2 millones de euros "no es suficiente" y son necesarias "otras medidas" más a largo plazo, que pasan por "ayudar a todos los agentes de la cadena de valor, desde los teatros a las compañías, pasando por los creadores, los productores y todos los que forman parte de esta cadena". También pidió "medidas estructurales", como "un aumento del presupuesto que destinan a cultura las administraciones" y la aplicación del "prioritario Estatuto del Artista".

El caso del Temporada Alta

Para Salvador Sunyer, director del festival Temporada Alta, lo principal es mantener toda la actividad posible. Habrá espectáculos a punto de estrenarse en Girona que se trasladarán al 'streaming', otros se aplazarán hasta diciembre para poder ser disfrutados de forma presencial. Es el caso de 'Prostitución', de Andrés Lima. "Pagaremos todas las producciones que iban a estrenarse. Hay que intentar que la gente del oficio pueda seguir viviendo de su trabajo en esta época tan difícil", afirmó Sunyer. El festival ampliará los contenidos 'on line' de la plataforma 'A distància'; por ejemplo, las propuestas de El Pot Petit y el de Mos Maiorum se verán en el soporte digital creado a raíz de la pandemia. Aunque todo lo que estaba en cartel que pase a digital será de pago. "El teatro es de como lo es una dorada o unas 'bledes', hay que pagarlo", sentenció Sunyer.


Los cines

La noticia del nuevo cierre de los cines (medida tomada en las últimas semanas en países como Alemania, Italia o Francia) dejó un rastro de desolación, pues se considera que será el golpe de gracia para un sector con el agua al cuello desde el inicio de la pandemia. Esta misma semana, la Federación de Cines de España (FECE) había anunciado en un comunicado que, según datos del Ministerio de Sanidad, solo se había detectado un brote de covid-19 (de los 8.488 detectados) en el conjunto de actividades culturales celebradas en España, y no había constancia de que se hubiera producido en una sala de cine. “La nula incidencia del covid-19 ha demostrado la seguridad de las salas”, apuntaba la FECE. El dato no ha sido suficiente para que las salas de cine sean incluidas entre las zonas de riesgo que deben ser cerradas para evitar la interacción social y la movilidad. "Esta decisión del Govern compromete losgrandes  esfuerzos de recuperación que el sector había puesto en marcha, así como las programaciones para diciembre, un mes muy importante para las salas de cine", lamentó Camilo Tarrazón.

“¡Basta de medidas inútiles! ¡Basta de marearnos! ¡Basta de maltratarnos!”, exclamaron los responsables de los Cinemes Girona de Gràcia, especializados en cine de autor, a través de su cuenta oficial de Twitter. “Estarán volviendo a repetir la misma pifia de julio. Seguramente cerrarlo todo servirá de algo, pero cerrar solo la cultura ya se ha demostrado que no sirve de nada”.

“Esperamos que a día de hoy, todo el mundo considere ya a los cines como actividad esencial”, añadió el Zumzeig, la sala cooperativa cooperativa del barrio de Sants centrada también en el cine de autor, a través de Twitter:

El cierre de los cines debería comportar, de forma indirecta, la triste cancelación de hasta nueve festivales que debían celebrarse este mes de noviembre: Visual Art (Lleida), Most (Penedès y Priorat), BaiDeFest (Roses), Cardoterror (Cardedeu), Terror Molins (Molins de Rei), L'Alternativa, Asian Film Festival, Mostra de Cinema Àrab y El Meu Primer Festival de Cine (estos últimos cuatro en la ciudad de Barcelona).


El sector musical

Para el sector musical, las nuevas medidas son un "jarro de agua fría, un desastre" justo ahora que la actividad empezaba a animarse con el Ciutat Flamenco y el Voll-Damm Festival Internacional de Jazz. El concierto de Sílvia Pérez Cruz con Javier Colina de este jueves en la sala Barts y de LaboratoriA Flamenco en Can Felipa han sido las últimas actuaciones musicales hasta nuevo aviso. "El festival de jazz sigue adelante, pero pospondrá los conciertos previstos en estas dos semanas de parón. Intentaremos recuperar todos los compromisos posibles en diciembre, enero o febrero", afirmó Tito Ramoneda, codirector de The Project.

"Hay empresarios ni siquiera han vuelto a programar conciertos desde marzo", recordó la gerente de la Asociación de Salas de Conciertos de Catalunya (ASACC), Carmen Zapata, que alertó de que, "si no hay un apoyo decidido de las administraciones, en diciembre cerrarán la mayor parte de las salas de conciertos de Catalunya, algunas de ellas emblemáticas". Tanto Zapata como Ramoneda coincidieron en la necesidad de "un plan de rescate excepcional" que no solo permita mantener el sector parado a coste cero, sino que también facilite a las empresas recuperarse del golpe.

En este sentido, pusieron en valor que el Govern haya anunciado destinar 17,2 millones de euros en ayudas. "Es una buena medida, pero hace falta también trabajar con previsión de futuro, porque el sector no se va a recuperar fácilmente y necesita un plan de ayuda que se alargue durante el próximo año y un plan de incentivación del consumo", apuntó Ramoneda. La gerente de ASACC lamentó, eso sí, que las medidas aprobadas por el Govern no incluyan ningún tipo de excepción, "como los conciertos al aire libre, que son totalmente seguros".