LA GRAN CITA DEL CINE FANTÁSTICO

'Sputnik', el 'Alien' que llegó de Rusia

El prometedor director ruso Egor Abramenko concursa en Sitges con un drama de terror y ciencia ficción con menos presupuesto del aparente

Pyotr Fyodorov en una imagen de ’Sputnik’, de Egor Abramenko.

Pyotr Fyodorov en una imagen de ’Sputnik’, de Egor Abramenko.

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Juan Manuel Freire
Juan Manuel Freire

Periodista

Especialista en series, cine, música y cultura pop

Escribe desde Barcelona

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"Creo que estamos a punto de presenciar el amanecer de la ciencia ficción rusa", nos dice el director Egor Abramenko, nacido en 1987 en Rostov del Don. "Aparte de 'Stalker' y 'Solaris', no tenemos demasiadas películas de ciencia ficción icónicas en este país, pero eso tiene que cambiar". Y él quiere contribuir a ese cambio, a ese amanecer. Abramenko concursa en Sitges con 'Sputnik', ambiciosa 'monster movie' sobre un cosmonauta que regresa a la Tierra con un regalo innecesario para la humanidad: una criatura alojada en su interior. (Y un paisano suyo, Arseny Syuhin, firma la proyectada fuera de concurso 'The superdeep', terror de ciencia ficción en el pozo superprofundo de Kola).

Parece inevitable pensar en 'Alien, el octavo pasajero', pero es que Abramenko quiere que lo hagamos. Su película es un claro producto del estudio de ese referente: véase, por ejemplo, el modo gradual en que se revela al monstruo. "Nos basamos en la fórmula de Ridley Scott y usamos la oscuridad como primera herramienta", dice Abramenko, que debuta en el largo tras una importante carrera en publicidad; como Scott. "A la hora de crear terror o sensación de amenaza, la imaginación del público es el arma más efectiva. Es algo que, además, resulta útil cuando tampoco vas sobrado de presupuesto".

Aquellos 'blockbusters' elegantes

Sputnik se rodó con un presupuesto de solo 190 millones de rublos, algo más de dos millones de euros; alrededor de 38 veces menos que 'Alien: Covenant'. No es que cada rublo luzca, es que esto parece producto de un gran estudio yanqui. Gran parte del embrujo radica en la dirección de Abramenko, cuyas decisiones y ritmos nos recuerdan que, hace un par de décadas o tres, los 'blockbusters' de Hollywood podían ser elegantes. "Mi mayor influencia son las películas estadounidenses convencionales", admite el director sin problema ni prejuicio. "Steven SpielbergJames Cameron y Ridley Scott están entre mis mayores inspiraciones. Creo que la primera película que me dejó verdadera huella fue 'Parque Jurásico'. Durante un tiempo, pensé seriamente en dedicarme a la paleontología".

Los 190 millones de rublos dieron a Abramenko para un puñado de efectivos planos con efectos digitales. De haber tenido el doble de presupuesto, quizá tampoco habría pedido más: "Queríamos que lo que se viera en pantalla fuera tangible, pareciese real. No queríamos llenar la película de efectos digitales a medio acabar. Decidimos concentrarnos en unos cuantos planos largos y que nunca pareciera que queremos esconder al monstruo en el montaje. Lo que logró el equipo de Main Road Post, la compañía número uno de infografía en Rusia, es algo increíble".

Drama con bicho

Al contrario que en, digamos, 'Life', a la que también puede recordar, aquí el monstruo no es única estrella de la función. A Abramenko le importan sus personajes, empezando por el cosmonauta metido en una relación simbiótica con el bicho, Konstantin Sergeevich (Pyotr Fyodorov), y siguiendo por la doctora reclutada por el ejército para investigar su caso, Tatiana Yurievna (Oksana Akinshina), quien acaba involucrándose más de lo esperado por motivos que se remontan a su propia infancia. "Aunque usamos 'Alien' como punto de partida ­–explica Abramenko–, siempre tuvimos claro que nuestra historia iba a ser más bien un drama. En cierto modo, los elementos de ciencia ficción están ahí para reforzar cuestiones de sentimientos y conflictos entre humanos".

Oksana Akinshin, en un fotograma de 'Sputnik'.

Abramenko se quedó con Fyodorv y Akinshina (memorable Lilja de 'Lilya forever') por la "química única" que existía entre los actores, aún más intensa que la del bicho con Konstantin. "Desde la primera prueba conjunta fue evidente para todo el equipo. Tuve mucha suerte de tenerlos. Pero también de contar con Fyodor Bondarchuk [el malvado coronel], alguien de quien era muy fan y al que quería ver como villano icónico. Para mi sorpresa, la idea le encantó y nos ha regalado a un gran personaje tras la estela del coronel Kurtz de 'Apocalypse now'".   

Solo queda cruzar los dedos para que en el Sitges del 2022 podamos disfrutar de su nuevo proyecto: "Una historia realmente guay de robots, mi segundo tema favorito tras los aliens. La describiría como un cruce de 'Blade runner' con 'La ventana indiscreta'". No hace falta decir mucho más.

(Debajo, el saludo enviado por Abramenko al público de Sitges).

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