27 may 2020

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ENTREVISTA

Dani Martín: "Ya no voy a intentar molar a quien tenga otro concepto musical"

El cantante madrileño lanza 'Los huesos', dúo con Juanes a ritmo de cumbia, como adelanto de su nuevo álbum, 'Lo que me dé la gana', con fecha de lanzamiento pendiente de precisar

Jordi Bianciotto

Dani Martín, en una fotografía promocional.

Dani Martín, en una fotografía promocional. / EL PERIÓDICO

El nuevo disco de Dani Martín, ‘Lo que me dé la gana’, fue postergando su edición por la complejidad del objeto físico: "Va con un libro ilustrado, maquetas, entradas para un concierto único...", explica el cantante madrileño, que ahora ve como el coronavirus termina de sabotear el lanzamiento, de fecha por precisar. Pero la música no se detiene: este jueves ha publicado ‘Los huesos’, mano a mano con Juanes y adelanto de un álbum que Martín espera poder presentar el 31 de octubre en el Palau Sant Jordi.

Un video que han grabado Juanes y usted por separado en sus casas.

La compañía canceló el rodaje y a mí se me ocurrió que estaría bien no dejar de sacar música, aunque para practicar lo que dice esta canción tendremos que esperar un poquito todavía.

La letra habla de abrazos, de besos, de "sentarte cerquita"...

Es un poco un bálsamo para esta situación que estamos viviendo. En vez de volver a ver el informativo por cuarta vez, que, aunque sea realista puede transformarse en energía negativa, esta canción viene a hacerte bailar, a desear que esto pase pronto.

"Quería recuperar un poco la esencia del Juanes que a mí empezó a gustarme"

La compusieron hace dos años.

En casa de Juanes, en Miami. Yo preparaba mi disco y buscaba gente que había experimentado yendo a lugares que me apetecían, como Calle 13 o él mismo. Quería recuperar un poco de la esencia del Juanes que a mí empezó a gustarme. Un tema que sonara muy fumado, con base dub y con una banda tocando encima de la programación. Llamé a Lee Levin, batería que tocó con Calle 13, y a Guillermo Vadalá, bajista de Fito Páez entre otros, que le han dado a la canción una vuelta hacia lo orgánico, con un punto de sexo muy importante.

Después de ‘La mentira’ donde intervenía Sabina, ahora con ‘Los huesos’ parece ahondar en una línea latina que resulta bastante novedosa en su historial.

Yo no lo veo tan diferente. ‘Eres tonto’, de El Canto del Loco, o ‘Caramelos’, tenían ritmos así. ‘Los huesos’ refleja una actitud muy irónica propia de mi etapa en El Canto del Loco: esa manera de sacar la voz, casi como si estuviera recriminando algo a alguien. La siento muy mía. En esa búsqueda que he hecho he tratado de hacerme un traje a medida, no un disfraz.

¿Será exagerado hablar de giro latino respecto al nuevo disco?

El disco es un giro en cuanto a darme el permiso de escuchar cosas que me gustan y de mezclarme con gente. Tiene cosas latinas, pero también hay un cabaret con Coque Malla, una rumba muy 2020, una canción muy argentina y ‘sabinera’, un tema compuesto con Guy Chambers, el productor de Robbie Williams, que es muy Brit-pop, otra canción que está en la línea de mi rollo moñas de mis últimos 10 años...

¡’Rollo moñas’!

Sí, sí, es un disco en el que me he permitido que estén todos esos roles, personajes y etapas de mi vida. Está bien encontrarte de manera natural cantando desde un sitio que te recuerda cuando estabas en El Canto, o cuando empezaste en solitario...

Hace un tiempo confesó que el reguetón le producía un tremendo rechazo.

Sí, escribí un mensaje en el que decía que prefería morir antes que cantar reguetón.

"Si le decimos al programador de 'Los huesos' que esto es reguetón, lo más probable es que vomite"

Pero los patrones rítmicos de otros géneros latinos, como la cumbia, a los que usted se ha acercado aquí, no están tan lejos del reguetón. ¿No es la producción lo que marca las distancias?

No están lejos, no, aunque si le decimos a Tainy, el programador de ‘Los huesos’, que hace reguetón y muy bien, que esto lo es, lo más probable es que vomite. Él dice que yo soy lo más alejado a este género que ha oído en su vida. Dice que esto es pop del año 2020. ‘Los huesos’ yo creo que es cumbia vieja colombiana, y para mí el ritmo es muy dub. Tiene cosas también de un género colombiano antiguo, el porro, muy folclórico. Al final, es canción popular. Pero también digo que hay cosas de reguetón que me gustan, desde Calle 13 hasta muchos ritmos de Mano Negra que ya iban por ahí, o lo que hace Mon Laferte. Vamos, mi respeto absoluto al reguetón, y si creen que me he metido en ese territorio pido perdón, porque nada más lejos. Y creo que no sé hacerlo.

¿Es imposible pretender sonar en la radio latinoamericana sin acercarse a los ritmos latinos?

Yo nunca he sonado en la radio, en Latinoamérica, ni con El Canto del Loco, porque en aquella época la gente que teníamos alrededor prefería que hiciéramos muchos conciertos en España, que era lo que daba dinero, e invertir en otros países era renunciar a eso. Y en solitario hemos llenado el Metropolitan, en México, sin sonar en la radio. Pero ahora una canción puede convertirse en éxito y luego ponerla la radio. Pocas veces las radios convierten las canciones en éxitos en la actualidad.

En el disco también colaboran Alejandro Sanz y el colombiano Camilo.

Camilo es un compositor que admiro y que quiero, y me parece lleno de música preciosa, sin ningún prejuicio y con ganas de enriquecerse con todos los géneros musicales. Toca todos los instrumentos. Me junté a componer con él hace casi tres años. Y Alejandro canta en una canción mía; una especie de rumba de hoy. Yo siempre he sido fan de ‘Deprisa, deprisa’, Los Chichos..., pero nunca me había atrevido. En esta vida tenemos el miedo a no salirnos de lo que llevamos mucho tiempo haciendo, y cuando alguien se sale parece que sea un loco de la vida que se mete en terrenos que no le corresponden. Pues este disco está lleno de eso.

"No leo a Dostoyevski, ni me gusta el cine polaco subtitulado"

¿Cree que ha estado haciendo las cosas pensando más en lo que creía que iba a gustar que oyendo su voz interior?

Me he tirado un tiempo largo intentando gustar a la crítica y a los otros músicos, y creo que hay que centrarse más en hacer algo que te guste a ti para llegar al público que quiere oírte. Ya no voy a buscar maneras de seducción para intentar molar a gente que tiene otro concepto de la música. Yo hago lo que hago, soy lo que soy, el mismo Dani que se juntaba con El Canto del Loco para componer un disco en el que había rap, y Green Day, y Los Nikis, y Hombres G, y Los Ronaldos... Me apetece que no pare de suceder eso. Este disco lo siento muy mío. No leo a Dostoyevski, ni me gusta el cine polaco subtitulado. Me emociono viendo ‘Up’, y ‘Vergüenza’, y ‘Ozark’.

Confía en que sus seguidores estarán ahí haga lo que haga, más allá del género musical.

Sí, aunque tampoco creo que este disco represente un cambio. No me he convertido en Kraftwerk. Pero sí, me he permitido hacer canciones de todos los estilos porque me ha salido de dentro hacerlo. Porque soy una persona que se emociona con una canción de Miguel Bosé y con una de PJ Harvey.

Estos días crece la preocupación, y el enfado, en el mundo de la música por el panorama que puede abrirse tras el Covid-19. ¿Le dirigiría algún mensaje al Gobierno de España al respecto de la situación en este sector?

Ahí de entrada lanzo un mensaje personal a la gente que lleva 20 años trabajando conmigo, echándole un cable para lo que necesite en estos meses, contando con ellos como ellos han contado siempre conmigo. Ahora estamos para eso, para ayudarnos, y que quien tenga un poco más de aguante no eche a la señora que trabaja en su casa, o al jardinero, que no nos demos de baja de las cosas... Hay que intentar ayudar. Y de cara al gobierno, decirle que la cultura necesita una ayuda, pero también por encima está la sanidad, que en estos momentos acapara el protagonismo. No hablo de economía, sino de los sanitarios, a los que no se da el valor que merecen. Y toda esa gente que se la está jugando: los transportistas en la carretera, las funerarias, quienes trabajan por nuestra seguridad... Tenemos que estar más unidos, ser más generosos, mejores vecinos. Puede sonar populista, pero es la realidad.